Funcionarios, expertos internacionales y representantes del Reino Unido participaron en un foro sobre movilidad urbana en Guatemala.
Funcionarios, expertos internacionales y representantes del Reino Unido participaron en un foro sobre movilidad urbana en Guatemala. Foto La Hora: Jenniffer Véliz.

El proyecto del MetroRiel volvió a colocarse en el centro del debate sobre infraestructura y movilidad urbana en Guatemala.

Durante un foro con participación de representantes del Gobierno de Guatemala, expertos internacionales y funcionarios vinculados al Reino Unido, la discusión dejó de centrarse únicamente en el tren urbano y se enfocó en un punto clave: el modelo de gestión, financiamiento y gobernanza que podría adoptarse para su construcción, incluido un eventual acuerdo de Gobierno a Gobierno (G2G) con el Reino Unido.

El Gobierno de Guatemala confirmó que el acuerdo G2G con el Reino Unido se encuentra en fase de análisis como una de las alternativas para avanzar en los estudios técnicos, financieros y legales de la primera línea del Metrorriel, que sería una de las inversiones más grandes en transporte masivo en la historia del país.

En el encuentro participaron el ministro de Finanzas Públicas, Jonathan Menkos; especialistas del UK Delivery Team; representantes de empresas internacionales y funcionarios que compartieron la experiencia de países como Perú, donde este esquema ha sido utilizado para desarrollar proyectos de infraestructura estratégica.

G2G COMO EJE DE DISCUSIÓN

Durante el panel “Rol del Gobierno del Reino Unido en la estructuración de acuerdos G2G”, los participantes señalaron que este modelo no se limita a la ejecución de obras, sino que busca acompañar a los países en el fortalecimiento institucional, la incorporación de estándares internacionales y la transferencia de capacidades.

Ben Pilling, responsable de alianzas en infraestructura del Departamento Comercial del Reino Unido, explicó que los acuerdos Gobierno a Gobierno permiten movilizar experiencia técnica en proyectos complejos, donde la coordinación institucional, la rapidez y la confianza son factores determinantes.

Indicó que el Reino Unido ha aplicado este modelo en países como Perú, Panamá, Marruecos, Indonesia y Sudáfrica, adaptando cada esquema a las necesidades locales.

En esa misma línea, la exdirectora ejecutiva de la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios de Perú, Amalia Moreno, aseguró que el modelo G2G no implica una tercerización, sino un acompañamiento institucional.

“Un convenio de gobierno a gobierno no es una tercerización (…) te tiene que dejar un legado y ese legado es el conocimiento y la experiencia”, señaló.

Moreno añadió que Perú adoptó este esquema tras enfrentar problemas de corrupción, paralización de obras y desconfianza en las contrataciones públicas.

“Si quieres resultados distintos, tienes que hacer las cosas distintas”, expresó.

EL RETO DE MOVILIDAD EN GUATEMALA

Por su parte, el ministro de Finanzas, Jonathan Menkos, afirmó que Guatemala enfrenta un “desafío enorme de movilidad” y recordó que la discusión sobre un sistema de metro para la capital se remonta a la década de 1970.

El funcionario explicó que la primera línea del Metrorriel aprovecharía el derecho de vía ferroviario existente, con un trazado preliminar de aproximadamente 21 kilómetros entre el sur y el norte de la ciudad, unas 22 estaciones y una demanda estimada de 250 mil usuarios diarios.

No obstante, insistió en que el proyecto no debe entenderse como una obra aislada, sino como parte de un sistema integral de movilidad metropolitana.

“El crecimiento urbano de la Ciudad de Guatemala es amplio, se está expandiendo (…) hay congestión y tiempos excesivos para llegar al trabajo”, dijo.

Menkos aseguró que el Ejecutivo ya trabaja junto al Banco Mundial en estudios técnicos que incluyen evaluaciones económicas, actualización de demanda, análisis financieros, fortalecimiento institucional y sostenibilidad del proyecto.

También advirtió que el objetivo es evitar que el Metrorriel repita experiencias internacionales donde proyectos ferroviarios terminaron convertidos en “elefantes blancos”.

Según el ministro, el crecimiento urbano de la capital hace que el proyecto sea cada vez más viable desde el punto de vista financiero.

Trabajos previos para proyecto de Metro Riel costarán US$65 millones, según Minfin

FINANCIAMIENTO Y CAPTURA DE VALOR URBANO

Uno de los temas más discutidos en el foro fue la sostenibilidad financiera del proyecto.

Íñigo Ruiz Apilánez, integrante del UK Delivery Team, señaló que un sistema ferroviario moderno no puede depender exclusivamente de deuda pública, sino que debe incorporar mecanismos de captura de valor urbano, como el desarrollo inmobiliario y comercial alrededor de las estaciones.

Según explicó, el incremento del valor del suelo y la creación de polos urbanos vinculados al transporte masivo pueden convertirse en una fuente clave de financiamiento para la infraestructura.

El especialista citó experiencias internacionales donde los sistemas ferroviarios se integraron con proyectos inmobiliarios y comerciales para generar ingresos complementarios.

“No hay una solución única (…) el desafío es encontrar el mix adecuado de financiamiento y fondeo”, afirmó.

CONTRATOS NEC Y MODELOS COLABORATIVOS

Otro de los temas centrales del foro fue el uso de contratos NEC, un modelo contractual británico aplicado en proyectos de infraestructura compleja y promovido en acuerdos G2G desarrollados en Perú.

Julio Cabrera, gerente país en Perú de NEC Contracts, explicó que estos contratos buscan reducir conflictos mediante mecanismos de colaboración, claridad en la gestión de riesgos y reglas precisas para administrar cambios durante la ejecución de obras.

Según indicó, este tipo de contratos incorpora buenas prácticas desde la etapa de planificación y busca evitar ambigüedades que normalmente derivan en disputas, atrasos o sobrecostos.

Cabrera sostuvo que el uso de contratos colaborativos permitió generar nuevas capacidades dentro del mercado peruano y aumentar la participación de empresas privadas en licitaciones públicas.

“La colaboración y la apertura pasaron a formar parte de las capacidades que el uso de contratos NEC implementó”, afirmó.

PMO Y FORTALECIMIENTO INSTITUCIONAL

Durante el panel también se abordó el papel de las oficinas de gestión de proyectos (PMO), consideradas uno de los pilares del modelo británico para infraestructura.

James Redfern, director regional para América Latina de Mace, explicó que las PMO funcionan como estructuras técnicas encargadas de coordinar planificación, riesgos, costos, gobernanza y seguimiento de proyectos complejos.

Según indicó, uno de los principales objetivos es garantizar que el conocimiento quede instalado en las instituciones locales para que pueda replicarse en futuros proyectos.

“No podemos aterrizar buenas prácticas internacionales sin el conocimiento local”, expresó.

Redfern añadió que, en la experiencia peruana, la transferencia de conocimiento incluyó capacitación a miles de profesionales del sector público y privado para crear un lenguaje común en torno a gestión de proyectos, contratos y control de riesgos.

EL DESAFÍO: CAPACIDAD Y CONTINUIDAD

Los participantes coincidieron en que uno de los mayores desafíos del Metrorriel no será únicamente su construcción, sino la capacidad del Estado para sostener proyectos de larga escala en el tiempo.

También se discutió la necesidad de integrar buses, sistemas alimentadores y futuros proyectos de transporte metropolitano para evitar que el sistema opere de forma aislada.

Menkos reconoció que Guatemala perdió capacidades ferroviarias durante décadas y aseguró que será necesario formar personal especializado en ingeniería, finanzas, derecho y gestión de proyectos.

“No todos vamos a ver el final del proyecto, pero sí podemos sembrar la semilla”, afirmó.

Mientras avanzan los estudios técnicos, financieros y de demanda, el posible acuerdo de Gobierno a Gobierno con el Reino Unido se perfila como uno de los ejes centrales para definir no solo la construcción del Metrorriel, sino también el modelo con el que Guatemala busca enfrentar proyectos de infraestructura compleja en el futuro.

¿Qué falta para reactivar el proyecto del Metro Riel y avanzar? 

Proyecto en datos

La Agencia Nacional de Alianzas para el Desarrollo de Infraestructura Económica (ANADIE) estima los costos del MetroRiel serían:

Inversión aproximada de US$930 millones
US$602 millones en costos de operación
Contrato de concesión a 30 años

Financiamiento basado en:
Tarifas de transporte
Ingresos comerciales
Desarrollo urbano alrededor de estaciones
Estudios y fase de preinversión

El ministro de Finanzas, Jonathan Menkos, indicó de manera reciente que los trabajos y estudios serían de:

USSD 65 millones (Q499 millones) en trabajos y estudios previos.

Según Menkos, esa cifra representa aproximadamente el 10% del costo probable de la Línea 1 del proyecto.

Documentos técnicos vinculados a FUNDESA y estudios de transporte masivo plantean que el modelo podría operar bajo una Alianza Público-Privada (APP) con:

Concesión de 30 años
Subsidio parcial inicial
Captura de valor urbano.

Jenniffer Véliz
Periodista profesional formada en la Universidad de San Carlos de Guatemala. Interesada en contar historias desde la investigación, el análisis y las voces de quienes las viven. Enfocada en explicar la realidad social guatemalteca más allá de lo evidente
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