La Administración de Donald Trump anunció este jueves que Guatemala quedará sujeta a un arancel adicional del 10% sobre sus exportaciones a Estados Unidos, como parte de una nueva política comercial sancionatoria del trabajo forzoso y que alcanza a 60 economías.
En síntesis, la situación de los productos guatemaltecos queda prácticamente igual, después que las cortes estadounidenses revocaran el paquete arancelario global del ejecutivo.
Esto significa que el 30% de productos que fueron gravados con 10% de arancel mantendrán el estatus.
En cuanto entre en vigor el Acuerdo Recíproco de Comercio, ATR, los productos agrícolas tradicionales tendrán acceso preferencial, pero seguirán bajo el 10% una gama de vegetales y frutas, medida que preocupa al sector exportador.
Respecto de la vigencia, le correspondería al Ministerio de Economía comunicarlo, aunque inicialmente indicaron que sería el 24 de julio; sin embargo, ese extremo no se ha confirmado.
LO QUE DICE EL USTR
El Registro Federal del 23 de julio menciona a Guatemala en 7 apartados clave:
En la página 6, USTR lista a Guatemala entre los países que “impusieron prohibiciones de importación de mercancías producidas con trabajo forzoso” tras el aviso de junio, junto a Honduras, India y Sri Lanka.
En las páginas 8, 10 y 14, explica que se otorgaron exclusiones específicas adicionales a Guatemala “para incentivar el cumplimiento e implementación efectiva de la prohibición de trabajo forzoso”.
En la página 9 y 12, confirma que Guatemala queda en el grupo sujeto al arancel del 10%.
Mientras que en las páginas 24-25, la “Determinación de Acción para Guatemala” concluye que tanto la tasa como el alcance de las exclusiones son apropiados para eliminar las prácticas identificadas en la investigación.
MEDIDA VINCULADA AL TRABAJO FORZOSO
El 5 de junio de 2026, la Oficina del Representante Comercial de EE.UU. (USTR) publicó un aviso señalando esfuerzos insuficientes de varios países para combatir el trabajo forzoso en cadenas de suministro.
Tras ese aviso, Guatemala adoptó una prohibición de importación de mercancías producidas con trabajo forzoso.
Esa acción fue tomada en cuenta por Washington. En la Determinación de Acción para Guatemala, publicada en el Registro Federal, el USTR cita expresamente dos elementos: el compromiso asumido por Guatemala mediante el Acuerdo Recíproco de Comercio, ART; y la adopción por Guatemala de la prohibición de importación después del aviso de junio.
Con base en eso, EE.UU. decidió ubicar a Guatemala en el grupo del 10%, el nivel más bajo de la nueva escala arancelaria, y no en tramos más altos aplicados a otras economías.
A pesar de que el informe del Oficina del Representante Comercial de EE.UU (USTR) reconoce los pasos dados por Guatemala en materia de trabajo forzoso y mantiene exclusiones específicas para los principales productos agrícolas guatemaltecos.
AGRO TRADICIONAL TIENE ACCESO
Juan Carlos Zapata, Director Ejecutivo de Fundesa, explicó que el punto más relevante para la economía nacional es el de las exclusiones.
Según el análisis, los productos agrícolas que ya estaban en la lista de exclusiones globales se mantienen. Esto incluye a los aguacates, que pese a señalamientos recientes se mantuvieron en la lista global.
También quedan integrados los demás productos incluidos en el ART para países con acuerdos recíprocos. Adicionalmente, en la revisión solo se sumaron muy pocos productos adicionales solicitados por la industria estadounidense, como café instantáneo.
En la práctica, esto significa que el grueso de las exportaciones agrícolas de Guatemala a EE.UU. no pagará el nuevo arancel del 10%, señaló Zapata.
No es el escenario peor: Guatemala evitó tasas más altas y quedó en el grupo de 10%. El reconocimiento a la prohibición de trabajo forzoso fue determinante. Adicionalmente, las exportaciones clave siguen protegidas: café, banano, azúcar, aguacate y otros productos del ART mantienen sus exclusiones.
A través de un comunicado, la Cámara del Agro, reconoció el trabajo del Presidente Bernardo Arévalo y su Gobierno para cumplir con los requisitos en contra del trabajo forzoso, y confirmó que los productos agrícolas tradicionales mantienen acceso preferencial.
Eso da continuidad a las cadenas de suministro. Hay un incentivo claro de EE.UU.: las exclusiones específicas buscan que Guatemala “cumpla y haga cumplir de forma efectiva” la prohibición, añade Zapata.
El ART será la herramienta para monitorear ese avance.
PRÓXIMOS PASOS
No obstante, Guatemala enfrentará un arancel del 10% en los productos no tradicionales, pero logró dos cosas importantes: ser reconocida por dar un paso normativo y mantener protegidas sus principales exportaciones agrícolas.
El sector exportador guatemalteco, representado por Asociación Guatemalteca de Exportadores (Agexport), informó que pese al máximo esfuerzo realizado de manera conjunta con el Gobierno de Guatemala, el 28% de los productos que quedaron con un arancel del 10% no lograron ser excluidos en la nueva lista de EE.UU.
Actualmente se realiza un análisis detallado por partida arancelaria para identificar si hubo cambios.
La Agexport reiteró que continuará gestionando para que la totalidad de la oferta exportable de Guatemala logre un acceso del 0% al mercado estadounidense. La directora de la Asociación Claudia del Águila, destacó que el USTR sí reconoció los avances de Guatemala.
Estados Unidos ubicó al país en el grupo del 10% porque adoptó medidas contra la importación de bienes producidos con trabajo forzoso y asumió compromisos en el marco del ART.
Además, valoró la existencia del Acuerdo Ministerial guatemalteco para implementar estas medidas. Otros países fueron colocados en tramos de hasta 12%, confirmó del Águila.
Ante este escenario, Agexport subrayó la urgencia de impulsar la Agenda de Competitividad País. Reducir costos en infraestructura vial, portuaria, energía y trámites es clave para que Guatemala mantenga e incremente su competitividad frente a este nuevo arancel.
“Debemos compensar con mayor eficiencia interna lo que hoy enfrentamos en el acceso externo”, concluyó.
Pese a ello, la decisión de EE.UU. envía una señal: el comercio con Estados Unidos estará cada vez más vinculado a estándares laborales. Guatemala ya dio el primer paso legal. Ahora la prueba será la implementación.
El país tiene una ventana para convertir este reconocimiento en estabilidad comercial y seguir aprovechando el mercado estadounidense, su principal socio comercial.








