
SpaceX, la empresa aeroespacial y de inteligencia artificial (IA), creada y dirigida por el magnate Elon Musk, protagonizará mañana la mayor salida a bolsa de la historia y debutará en el índice Nasdaq bajo la etiqueta SPCX y con un precio de USD 135 por título.
Según la oferta pública inicial (OPI), un total de 555.6 millones de acciones a un precio fijo de USD 135 por título le permitirá a SpaceX captar unos USD 75 mil millones, superando con creces el récord establecido en 2019 por la petrolera saudí Aramco, que fue de USD 25 mil 600 millones.
Con esa operación, su valor de mercado se sitúa en torno a USD 1.77 billones, lo que la colocaría entre las 10 mayores cotizadas del mundo.
Será la primera en salir a bolsa de un grupo de firmas de IA encabezadas por Anthropic, que tiene una valoración privada de USD 965 mil millones, y OpenAI (USD 850 mil millones), posiblemente este año, así como Perplexity (USD 20 mil millones), en 2028.
SpaceX se centra en el negocio aeroespacial, pero está muy vinculada a la IA después de absorber el pasado febrero a la firma xAI, desarrolladora del ‘chatbot’ Grok, que a su vez absorbió en 2023 a la red social X.
Para este jueves se prevé la asignación final de acciones y el viernes comenzará a cotizar en el tecnológico Nasdaq, momento en que el mercado fijará el precio de apertura según las primeras órdenes de compra y venta.
LA OPORTUNIDAD DE LA IA
La empresa justifica estas enormes cifras en su documentación para la Comisión de Mercado y Valores (SEC) de Estados Unidos, señalando que ha «identificado el mercado total disponible más grande de la historia de la humanidad».
En ese sentido, identifica un potencial mercado de USD 28 mil 500 millones, de los cuales la IA representa la inmensa mayoría, USD 26 mil 500 millones, concentrados en las aplicaciones corporativas y la infraestructura.
SpaceX dice al regulador estadounidense que busca «catalizar innovaciones transformadoras que pueden cambiar sectores terrestres y llevar a la aparición de mercados nuevos de billones de dólares en la Luna, Marte y más allá».
Agrega que tener «presencia lunar» es clave para mejorar la computación para la IA, un escenario de ciencia ficción sobre el que Musk ofreció una hoja de ruta este pasado lunes, en una entrevista publicada en X.
Musk habló de sus planes para poner centros de datos en el espacio, crear satélites de IA equipados con placas solares y construir Terafab, una fábrica colosal de chips de IA conjunta entre Tesla, xAI, SpaceX e Intel.
El magnate fantaseó, junto a otros ejecutivos, con una «producción local de placas fotovoltaicas y radiadores en la Luna», para la que «quizás se traigan los chips desde la Tierra, o razonablemente los fabriquen en la Luna».
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IMPACTO EN BOLSA
Los analistas de Jefferies señalaban en una nota que en la salida a bolsa de SpaceX que «el componente minorista no puede pasarse por alto», pues asignará a estos inversores hasta un 30 % de la oferta de acciones.
Los inversores minoristas «representan cerca del 20 % del volumen total de negociación en Estados Unidos» y las acciones populares entre ellos «tienden a ser más volátiles que el mercado y han superado al S&P 500 en los últimos dos años», indicaron.
Según estudios de Jay Ritter, experto en salidas bursátiles de la Universidad de Florida, la primera jornada de cotización suele ser sólida, con una subida cercana al 19 % de media en las últimas décadas, pero el rendimiento se debilita posteriormente.
Por otra parte, SpaceX no se integrará en el índice S&P 500 porque requiere un año de rentabilidad, entre otras cosas, pero los analistas sugieren que puede entrar a otros como el Russell, el 26 de junio, o el Nasdaq 100, el 6 de julio.
De producirse el ingreso en el S&P 500, miles de fondos indexados y ETFs (o fondos cotizados) tendrán que incorporar automáticamente sus acciones a cartera.
Expertos consultados por EFE sugirieron que el debut bursátil puede provocar movimientos de capitales en todo el mundo que afectarían especialmente a empresas ligadas a la IA, semiconductores y fabricantes de chips, aunque sin alterar la tendencia general del mercado.
FUNDAMENTOS DEL NEGOCIO
SpaceX es el contratista comercial más grande de la NASA, y el Gobierno de EE.UU. ha externalizado parte de su actividad espacial hacia la empresa, lo que crea «un vínculo inextricable entre las prioridades de gasto federal y el negocio» de Musk, según Jefferies.
Sus tres principales segmentos de negocio son el de conectividad, que abarca los satélites Starlink; el del espacio, que se refiere a las naves Starship o Falcon y sus lanzamientos; y la IA, que incluye centros de datos y tecnologías.
Aún así, en 2025 tuvo una pérdida neta de USD 4 mil 937 millones y una facturación de USD 18 mil 674 millones, cifras que contrastan con las de titanes tecnológicos como Meta, que ese mismo año ganó USD 60 mil millones.
Musk, que es el consejero delegado, jefe técnico y presidente de la junta de SpaceX, tendrá el 82.4 % del poder de voto en la empresa cotizada, lo que le garantiza el control frente al resto de inversores.
El también hombre más rico del mundo se puede convertir también en la primera persona con una fortuna de un billón de dólares gracias a su condición de accionista mayoritario de SpaceX.
EFE







