
En la actualidad, el acceso a un crédito financiero se ha convertido en una decisión financiera más influyente en la vida de las personas, ya que lo utilizan para cumplir un objetivo, como el emprender un negocio, realizar un proyecto, adquirir bienes o servicios como un vehículo o una casa nueva.
Para la Superintendencia de Bancos de Guatemala (SIB), el crédito es una operación financiera, donde una entidad como un banco otorga recursos a una persona o empresa, quien se compromete a devolverlos con intereses en un plazo determinado y bajo condiciones previamente establecidas.

TIPOS DE CRÉDITO
En el sistema financiero guatemalteco, los créditos son otorgados por bancos, sociedades financieras y otras entidades supervisadas por la Superintendencia de Bancos. Entre los principales que se otorgan en el país se encuentran:
Créditos de consumos: son activos crediticios otorgados a personas individuales destinados a financiar la adquisición de bienes de consumo o atender el pago de servicios o de gastos no relacionados con una actividad productiva, explica la SIB.
Además, menciona que las tarjetas de crédito, préstamos personales y para la adquisición de vehículos forman parte de esta categoría, ya que son activos crediticios otorgados a personas individuales.

Créditos hipotecarios para vivienda: son los activos crediticios a cargo de personas individuales, destinados a financiar la adquisición, construcción, remodelación o reparación de vivienda propia.
Según informa la SIB estos créditos deben ser destinados para uso residencial del deudor y que se encuentran garantizados con hipoteca sobre bienes inmuebles o con inmuebles aportados a un fideicomiso de garantía; así como los créditos otorgados para la liberación de gravámenes, cuando llenan las características mencionadas.
Créditos productivos: se otorgan a personas individuales para el financiamiento de la producción, comercialización de bienes y prestación de servicios en sus diferentes fases, indicó la SIB.

Créditos empresariales: son otorgados a personas jurídicas para financiar la producción, comercialización de bienes y prestación de servicios en sus diferentes fases, detalla la SIB.
Asimismo, resalta que en esta categoría se incluyen los créditos a través de operaciones de arrendamiento financiero, tarjetas de crédito u otras modalidades con fines similares. De igual manera, indica que se consideran créditos empresariales a los créditos otorgados al Gobierno Central, municipalidades y otras instituciones del Estado.
Los créditos facilitan el acceso a bienes y servicios, permiten emprender un negocio, y realizar proyectos. También promueven el movimiento de capitales dentro del sistema financiero, lo que contribuye al desarrollo económico individual y nacional.







