A los tres años, Alejandro Requena no imaginaba que aquellos crayones con los que llenaba de dibujos las paredes de su casa serían el inicio de una carrera artística que hoy ha llevado su talento a decenas de países. Lo único que sabía era que dibujar lo hacía feliz.
Hoy, con 24 años, el joven originario de Jalapa ha convertido esa pasión infantil en una carrera que le ha permitido conquistar las redes sociales con retratos hiperrealistas elaborados con crayones, lápices y otras técnicas.
Con más de 100 mil seguidores en TikTok y millones de likes, Requena se ha convertido en uno de los artistas guatemaltecos con mayor proyección en plataformas digitales.
Sin embargo, detrás de cada obra hay largas jornadas de trabajo, disciplina y una historia de perseverancia que comenzó mucho antes de que sus videos se hicieran virales.

UNA PASIÓN QUE NACIÓ EN CASA
Alejandro recuerda que desde pequeño el dibujo ocupaba todo su tiempo. Mientras otros niños pasaban horas jugando, él prefería permanecer frente a una hoja de papel.
«Yo manchaba las paredes, el piso, los periódicos, los libros, todo lo que yo tenía a mi alcance», recuerda.
Sus padres no tardaron en notar que aquello iba más allá de un simple entretenimiento y decidieron apoyarlo con materiales para que desarrollara su talento.
Con el paso de los años, llegaron los tutoriales, la práctica constante y cientos de dibujos. «Fue con la práctica constante y con muchos dibujos, muchas horas de dibujo, muchos tutoriales, como yo fui mejorando con el tiempo hasta el día de hoy pues hacer las obras de arte que yo realizo», cuenta.
Hoy, además de dedicarse profesionalmente al arte, también dirige una academia donde enseña dibujo a niños, jóvenes y adultos.
HORAS DE TRABAJO PARA CREAR UNA OBRA
Quienes observan sus videos en redes sociales únicamente ven el resultado final, pero detrás de cada retrato existe un proceso largo y minucioso.
Antes de colocar el primer color, Alejandro selecciona cuidadosamente la fotografía de referencia, decide la técnica que utilizará y prepara el papel adecuado. Después realiza un boceto que puede tomar alrededor de dos horas.
La etapa más exigente llega después.
El coloreado y el sombreado pueden extenderse durante 17 o hasta 26 horas, como ocurrió con los retratos de Messi y Cristiano Ronaldo. Sin embargo, asegura que algunas pinturas le han requerido semanas completas e incluso un mes de trabajo.
También realiza retratos familiares y composiciones que unen fotografías de seres queridos que nunca pudieron compartir una imagen juntos.
«Gracias al arte sí pueden ser posibles», afirma.
El artista guatemalteco que conquista las redes con retratos hiperrealistas de Messi y Cristiano
EL SIGNIFICADO DETRÁS DE MESSI Y CRISTIANO
Para Alejandro, los retratos de Lionel Messi y Cristiano Ronaldo no son únicamente dibujos de dos de los futbolistas más famosos del mundo.
Cada obra busca transmitir aquello que él admira de ambos deportistas.
«Messi es una persona de admirar por su talento nato, por su humildad, por su perseverancia», explica.
Sobre Cristiano Ronaldo destaca que representa «un ejemplo de disciplina, de trabajo duro y de perseverar todos los días para llegar a donde está».
Su sueño es que algún día ambos puedan recibir personalmente esos retratos.
EL SECRETO DEL REALISMO
Uno de los aspectos que más llama la atención de sus obras es el nivel de detalle. Alejandro considera que el hiperrealismo no depende únicamente del talento, sino de la paciencia.
Cada sombra, cada línea y cada pequeño punto forman parte de un trabajo que exige concentración absoluta.
«Los pequeños detalles son los que hacen que la obra se vea muy real», asegura.
Él mismo se define como un perfeccionista, alguien que disfruta dedicar horas a los elementos que muchas personas ni siquiera notan.

EL ENCARGO QUE CAMBIÓ SU VIDA
Aunque hoy recibe pedidos desde distintos lugares del mundo, hubo un momento que marcó un antes y un después en su carrera.
Tenía apenas 11 años cuando recibió un encargo desde Australia.
Hasta ese momento nunca había vendido una pintura.
«Yo no sabía cómo cobrar mi trabajo porque nunca había vendido una pintura», recuerda.
La sorpresa llegó cuando el cliente le ofreció pagar 500 dólares por cada uno de los dos retratos solicitados.
Aquella oportunidad se convirtió en el punto de partida de una carrera profesional que hoy ha llevado sus obras a 36 países.

TIKTOK, EL ESCAPARATE AL MUNDO
Las redes sociales impulsaron definitivamente su trabajo. Uno de sus videos mostrando el proceso de un retrato de una familia con indumentaria típica alcanzó millones de reproducciones en pocas horas.
Las solicitudes comenzaron a llegar desde distintos países. Aun así, Alejandro asegura que nunca cambió la forma en que trabaja.
«Yo todos y cada uno de mis videos y mis obras de arte las hago con la misma pasión», afirma.
Para él, el éxito no está en las cifras. «Cuando uno hace las cosas con amor y pasión y no por una ambición material, el éxito es inevitable», sostiene.

PINTAR PARA INSPIRAR
Más allá del reconocimiento, Alejandro asegura que su mayor satisfacción es representar a Jalapa y a Guatemala con su talento.
Su objetivo no es únicamente crear obras, sino demostrar que es posible vivir del arte.
Sueña con exponer algún día en las galerías y museos más importantes del mundo y convertir su academia en una escuela internacional de arte.
Mientras ese momento llega, continúa trabajando con la misma ilusión del niño que nunca dejó de dibujar.
Al resumir su historia en una sola palabra, no duda en responder: «Resiliencia».
Y deja un mensaje para quienes aún dudan de sus sueños: «No tengan miedo a mostrar lo que aman hacer… hagan su arte con pasión», convencido de que la constancia termina convirtiendo los sueños en realidad.







