Los zompopos salen cuando empiezan las lluvias fuertes. Foto: Entomology / Reddit.
Los zompopos salen cuando empiezan las lluvias fuertes. Foto: Entomology / Reddit.

En Guatemala, no todos los años salen a la superficie los  zompopos en mayo, como se suele decir. Esto ocurre debido al aplazamiento e inestabilidad en el inicio de la temporada de lluvias, factor esencial para la aparición de estos insectos en una escena por los aires y fuera de la tierra, un espectáculo que revela su ciclo de reproducción.

De acuerdo con Rocío León, de la Dirección de Valoración y Conservación de la Diversidad Biológica, del Conap, los conocidos como «zompopos de mayo» son hormigas de la familia Atta y se caracterizan por su tamaño y ser eusociales, una característica de organización social considerada como la de mayor nivel observada en los animales, por su sistema de castas.

«Ese nombre común se le ha atribuido porque, por mucho tiempo, se dio esa relación de que salían en el mes de mayo, pero, es interesante que de unos años para acá se ha atrasado esa salida», menciona.

Estos insectos emprenden vuelo «cuando empiezan las primeras lluvias fuertes, que en los últimos años en Guatemala se ha retrasado un poco la temporada de lluvia, y específicamente este año, que vimos que mayo fue un mes muy seco y hasta ahorita en junio están empezando las lluvias fuertes», señala.

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NO TODOS LOS ZOMPOPOS SALEN A LA SUPERFICIE

León apunta a que las castas de zompopos se dividen en los soldados, las obreras y la clase destinada a la reproducción, de esta última surgen las reinas y los zánganos -los machos reproductores-.

De esa cuenta, las lluvias funcionan como «alarma biológica» para los machos y las hembras de la clase reproductora, ya que este momento se vuelve ideal para que salgan y busquen reproducirse y hacer nuevos zompoperos -nidos-. «En este grupo de los zompopos, las alas son un instrumento que les sirve para dispersarse, pero solo las poseen los machos y las hembras que pertenecen a esta casta de reproductores. No todos los zompopos tienen alas», explica.

Este mecanismo les servirá para dispersarse y encontrar pareja en un nuevo lugar.

No obstante, advierte que se estima que tan solo el 1 % de las hembras que emergen podrán tener éxito en su misión. Esto debido a factores como la depredación, tanto de la cadena alimenticia como la intervención humana.

Además, en esta fase, luego de la reproducción, los machos mueren.

Estos factores influyen en que haya más alergias

POR QUÉ NECESITAN LA LLUVIA

La lluvia no solo sirve como una señal de que empezó la temporada de apareamiento, sino que tiene influencia en otros factores relacionados con la preservación de la especie.

En este sentido, León destaca que cuando caen las lluvias, la tierra es más fácil de remover, por lo que las hembras fecundadas pueden tener más éxito de cavar y desaparecer de la superficie antes de que algún depredador las atrape.

Además, los zompopos son una especie agricultora, que cultiva un hongo del cual se deben alimentar las larvas. De esa cuenta, la experta ilustra que, antes de emerger al aire libre, todos los reproductores toman parte del hongo del hormiguero y lo llevan en su mandíbula para «cultivarlo» en el nuevo nido.

Por ello la temporada lluviosa también resulta un factor necesario, ya que la humedad que aporta a la tierra y a las hojas que deben recolectar los zompopos ayudan a que prospere el alimento de los descendientes de la nueva reina, cuando estén en su fase de larvas.

«Ya no serán zompopos de mayo, sino zompopos de junio», comenta León reiterando la estrecha relación entre las lluvias y esta etapa de los zompopos.

REDUCCIÓN EN EL NÚMERO DE ZOMPOPOS

«En general, con el cambio climático, hay más periodos sin lluvia, como en el caso de Guatemala, y los periodos con lluvia son más cortos y con lluvias más intensas», lo que podría derivar en algunos efectos en el ciclo de los zompopos, como en el patrón en el que deben salir a la superficie.

Asimismo, aunque advierte que aún faltan estudios para comprobar y respaldar efectos directos en la preservación de la especie, señala que se puede inferir que las sequías podrían afectar la creación de nuevas colonias de zompopos. Esto, tal como se observa en el ambiente en la reducción del número de zompopos que salen a la superficie.

A esto se suma la depredación humana con fines alimenticios. En este sentido, reconoce que los zompopos son una fuente de proteína, pero subraya que se debe tener conciencia sobre la sostenibilidad de todos los recursos, incluyendo a estos insectos.

Daniel Coromac
Cautivado por la comunicación y su poder transformador de las sociedades. Tengo interés por los temas relacionados con la defensa de los derechos humanos, los animales, la política, el medio ambiente y la ciencia.
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