El senador estadounidense Chuck Schumer, habla en una conferencia de prensa sobre el juicio político en el Senado. FOTO LA HORA/DPA/EUROPA PRESS/MICHAEL BROCHSTEIN.

MADRID
Agencia DPA/Europa Press

El Senado de Estados Unidos ha aprobado las normas del juicio político (impeachment) contra el presidente del país, Donald Trump, en una jornada maratoniana que se ha prolongado hasta hoy debido a las once enmiendas propuestas por los demócratas para garantizar la participación de testigos, aunque finalmente han sido rechazadas.

Conforme a la ‘hoja de ruta’ aprobada por la Cámara Alta, las partes tendrán 24 horas repartidas en tres días para exponer sus argumentos iniciales y cualquier prueba presentada por la Cámara de Representantes –que ejerce la acusación– será admitida automáticamente, a menos que la defensa de Trump se oponga, en cuyo caso tendrá que celebrarse una votación previa.

Una vez que concluidas las presentaciones de las dos partes, los senadores –que juegan el rol de jurado– podrán interrogarlas por un periodo de tiempo que no exceda las 16 horas, tras lo cual defensa y acusación tendrán hasta cuatro horas para indicar sus posiciones. A continuación, los miembros de la Cámara alta se retirarán a deliberar para después votar por separado los dos artículos del impeachment.

Las normas del impeachment han sufrido dos modificaciones respecto a la versión original redactada por el líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, que preveía que las partes expusieran sus argumentos iniciales en 24 horas repartidas en dos días y que cualquier prueba presentada por la Cámara de Representantes necesitara una votación previa para ser admitida.

La resolución de McConnell ha sido aprobada con 53 votos a favor y 47 en contra, conforme al dominio republicano de la Cámara Alta, si bien estos dos cambios han puesto de manifiesto las diferencias internas en el partido de Trump. La versión definitiva ha sido una exigencia de un grupo de senadores republicanos preocupados por el impeachment exprés que había ideado su líder.

Para aprobar las normas del impeachment, único propósito de la primera sesión, han sido necesarias trece horas porque los demócratas han presentado once enmiendas al texto de McConnell. El jefe republicano en el Senado intentó que se votaran en bloque, pero el líder de la minoría, Chuck Schumer, se ha negado porque quería que los senadores se pronunciaran sobre «cada una de ellas».

El principal propósito de las enmiendas demócratas era garantizar que a lo largo del juicio contra Trump se puedan citar testigos y aportar documentos, algo a lo que tanto los republicanos como la Casa Blanca se han mostrado reacios por considerar que es un trabajo enmarcado en la fase de investigación, que concluyó el pasado mes de diciembre en la Cámara de Representantes.

Así, los demócratas han reclamado como testigos al jefe interino de la Casa Blanca, Mick Mulvaney, y a uno de sus asesores, Robert Blair; al director asociado de la Oficina de Presupuesto y Gestión para programas de seguridad nacional, Michael Duffey; y al ex asesor de Seguridad Nacional John Bolton.

«Un juicio justo requiere testigos», ha defendido el congresista demócrata Hakeem Jeffries, uno de los siete miembros de la Cámara de Representantes elegidos para ejercer la acusación contra Trump, llamados ‘managers’. «La Constitución, la democracia, el Senado, el Presidente y, sobre todo, el pueblo estadounidense, merecen un juicio justo», ha subrayado.

En cuanto a la documentación, los senadores demócratas pretendían garantizar la entrega del material pertinente de los departamentos de Estado y Defensa y de la Oficina de Presupuesto y Gestión de la Casa Blanca.

Las once enmiendas han sido rechazadas en una votación muy partidista en todas ellas menos en una, la décima. Los 53 republicanos que integran la Cámara Alta han votado en contra de diez de ellas, mientras que los 47 demócratas lo han hecho a favor.

La décima enmienda se refería a la cantidad de tiempo asignado a las mociones y las respuestas escritas durante el juicio. Uno de los senadores republicanos ha votado a favor de esta, por lo que el resultado de la votación ha sido de 52 votos en contra frente a 48 a favor.

EL CASO CONTRA TRUMP

El juicio político estará presidido por el presidente del Tribunal Supremo de Estados Unidos y los siete diputados designados por la Cámara de Representantes ejercerán de ‘fiscales’ de un proceso en el que todos los senadores deben actuar como jurado, independientemente del partido en el que militen.

El proceso de impeachment abarca la investigación y votación en la Cámara de Representantes, donde Trump fue oficialmente reprobado en diciembre, convirtiéndose así en el tercer mandatario estadounidense censurado, y el juicio político en la Cámara Alta, en el que, hasta la fecha, ningún mandatario ha llegado a ser destituido.

El proceso comenzó a raíz de una denuncia presentada por un oficial de Inteligencia que consideró que la llamada que realizó Trump al presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, el 25 de julio fue un intento de presionarle para obligarle a abrir una investigación sobre los Biden, paralizando hasta entonces la entrega de más de 300 millones de dólares de ayuda militar a Kiev y aplazando la invitación para una reunión en la Casa Blanca.

Trump mantiene que es víctima de una «caza de brujas» y que su llamada fue «perfecta», a pesar de las contradicciones que se han observado en el Gobierno desde la denuncia del funcionario anónimo por la supuesta campaña de presión a Ucrania.

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