CIUDAD DE MÉXICO
Agencia (AP)
El presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador puso ayer en marcha un ambicioso programa de reforestación para plantar árboles frutales y maderables, entre ellos cacao y café, en casi 570 mil hectáreas (1.5 millones de acres) del sur del país.
Mediante el programa, el gobierno pagará a los agricultores un sueldo equivalente a unos 250 dólares mensuales para que cuiden las parcelas, que tendrán una superficie promedio de unas 2.5 hectáreas (seis acres).
López Obrador regresó a sus raíces en el estado de Tabasco, ubicado en el golfo de México, donde comenzó su carrera de servidor público en la década de 1970 y ayudó a los indígenas chontales a obtener tierras.
El mandatario izquierdista afirmó en tono poético: “Ya algunos se nos adelantaron, pero allá donde están, yo estoy seguro que están contentos, se están riendo”.
El programa “Sembrando Vida” se enfocará primero en la plantación de caoba, cedro y plantas de café, y se ampliará a arbustos de café y árboles frutales.
Con el plan se pretende revertir la posición del país como importador neto de cacao, la materia prima del chocolate. Los pueblos originarios de México fueron de los primeros en cultivar cacao, pero ahora la producción en otros países es muchísimo mayor.
También se busca con el programa asistir a los productores de café, que se han visto en apuros debido a plagas que afectan sus cultivos y la falta de apoyo del gobierno.
Igual que en muchos de los proyectos de López Obrador, el ejército tendrá participación y en este caso estará a cargo de los viveros.
Sin embargo, igual que muchos de sus programas, “Sembrando Vida” no se ha salvado de las críticas.
Mientras algunos países han tenido éxito cultivando variedades de café y chocolate de alto valor para gourmet, los productores mexicanos temen que una plantación a gran escala de variedades de cacao de baja calidad y de arbustos de café robusta Utilizado para el café instantáneo ponga al país en un mercado masivo de materias primas de bajo valor.








