Moisés, un niño de 11 años, es una historia de esperanza en medio de la tragedia que enfrenta Venezuela por una serie de sismos, al menos dos de alta magnitud, que causaron la destrucción de varias edificaciones.
Rescatistas de las brigadas que llegaron desde Colombia detectaron señales de vida debajo de uno de los edificios que quedaron entre los escombros en La Guaira, epicentro de los seísmos que empezaron el miércoles.
Durante más de seis horas, completaron una serie de fases de alta complejidad para llegar hasta Moisés, quien se encontraba al menos a tres metros de profundidad en el montículo de ruinas.
Luego de completar las labores de descombramiento con maquinaria pesada y manual de alta precisión y determinar dónde se encontraba exactamente Moisés, los rescatistas lograron hacer un agujero para compartirle un poco de agua, por el cual el niño pudo ver nuevamente la luz de la superficie.
Luego de tranquilizarlo y abrir un espacio suficientemente amplio, lo extrajeron cuidadosamente y lo colocaron en una camilla para empezar la evaluación de primeros auxilios.
Asimismo, le colocaron gafas gruesas, un elemento importante para proteger la vista luego de pasar varias horas en la oscuridad, ya que las pupilas se dilatan y necesitan protección adicional al volver a la luz para evitar daños.
También le colocaron un casco y empezaron las evaluaciones de primeros auxilios.
De esta manera, rescatistas de diversos países siguen apoyando a Venezuela en las labores de búsqueda y rescate entre las estructuras colapsadas, a la vez que llega ayuda humanitaria para asistir a las familias afectadas.
De momento, el conteo de daños por los terremotos ha dejado al menos mil 430 personas fallecidas, 3 mil 238 personas heridas, 3 mil 142 familias damnificadas y 73 mil 736 familias atendidas, principalmente en La Guaira.
Suman 1.430 los fallecidos por el doble terremoto que sacudió Venezuela
Con información de EFE







