
La Fiscalía General de la República El Salvador, informó que este martes 21 de abril, fue realizada una audiencia única en contra de más de 450 supuestos cabecillas de la Mara Salvatrucha (MS-13).
La Fiscalía salvadoreña indicó que durante la audiencia fueron presentados varios testigos, los cuales incriminaban a 22 “ranfleros”, presuntos responsables de ordenar más de 9 mil hechos criminales.
Las autoridades del país vecino indicaron que en total 486 supuestos cabecillas del MS-13 estuvieron presentes durante la jornada, en donde fueron mostradas las primeras pruebas testimoniales, las cuales señalan a los 22 sospechosos con el cargo de “ranflero”.
#CombateAPandillas | Este día, en la continuación de la audiencia única abierta en contra de 486 cabecillas de la MS-13, la @FGR_SV presentó varios testigos que incriminan a los 22 ranfleros, como responsables de ordenar 9,043 hechos criminales.
Durante la jornada, se… pic.twitter.com/hdTTVlRZ70
— Fiscalía General de la República El Salvador (@FGR_SV) April 22, 2026
Según señaló dicha fiscalía, el puesto de “ranflero” es la máxima jerarquía de la estructura criminal, por lo que ningún miembro de la pandilla actuaba sin las instrucciones directas o indirectas de sus líderes.
REGISTRO DE CRÍMENES
La Fiscalía de El Salvador también señaló que entre los crímenes que son atribuidos a los presuntos líderes pandilleros se encuentra la muerte de al menos 80 agentes de la policía y una supuesta orden de asesinar a 86 personas en la última semana del 2022.
Otros de los casos en los que son atribuidos es un atentado con una granada, la cual fue lanzada en el Centro Penal de Ciudad Barrios, ubicado en el departamento de San Miguel, hecho registrado en marzo del 2017.
Además, la fiscalía también sostiene que están implicados en ordenar la muerte del fiscal que ejercía como jefe en la Unidad de Vida, en la oficina fiscal de Usulután en el año 2015.
Según señaló la Fiscalía General, los líderes de la pandilla daban autorización para realizar ataques armados contra rivales, miembros de la corporación policial de El Salvador, elementos de la Fuerza Armada y cualquier persona que se opusiera a sus exigencias.







