El presidente de Bolivia, Luis Arce, acompañó el jueves una multitudinaria marcha de organizaciones afines a su administración. Foto La Hora: AP.

 

El presidente de Bolivia, Luis Arce, acompañó el jueves una multitudinaria marcha de organizaciones afines a su administración en una pulseada de la actual administración frente a las recientes protestas callejeras de sectores antigubernamentales.

Es la segunda marcha que realiza el gobierno en las últimas semanas y esta vez se concentró en La Paz, la sede del gobierno. Arce caminó junto al expresidente Evo Morales (2006-2019) —mentor del mandatario—, sectores sociales, organizaciones indígenas y mineros, entre otros. «¡Arce no estás solo!», coreaban los participantes.

«Esta es la unidad del pueblo boliviano, que hoy marcha más fuerte que nunca para decirle a la derecha golpista que la democracia ¡Se respeta!», escribió el mandatario en su cuenta de Twitter. «Quieren desestabilizar al gobierno… con paros, protestas», dijo, por su parte, el ministro de Obras Públicas, Edgar Montaño, a la televisora estatal Bolivia TV.

Arce enfrentó dos recientes paros en la región de Santa Cruz, considerado motor económico del país y bastión opositor, como medidas de protesta por la postergación del censo poblacional. El censo, que debe realizarse cada 10 años y que estaba previsto a celebrarse en 2022, fue postergado por el gobierno de Arce hasta el 2022 aduciendo retrasos técnicos. Los que presionan por un censo este año señalan que es necesario para actualizar aspectos como la redistribuición de recursos y de escaños en la Asamblea Legislativa en las nueve regiones del país.

En La Paz también se mantiene un conflicto por la venta de coca entre dos dirigencias que ha provocado choques entre uno de los grupos con la policía. Uno de esos grupos culpa al gobierno de la división porque según ellos apoya a la otra dirigencia, que abrió un segundo mercado para la venta de la hoja de coca.

Para los analistas, el gobierno no ha podido solucionar los conflictos y busca culpar a movimientos críticos.

 

El gobierno y su partido señalan a la oposición de haber organizado un golpe de Estado contra Morales en 2019, mientras los críticos dicen que fue en protesta por un fraude electoral en los comicios presidenciales de ese año. Por este caso está encarcelada preventivamente la expresidenta Jeanine Áñez desde marzo del año pasado.

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