
La Fiscalía Especial contra la Impunidad (FECI), la unidad que durante más de una década concentró la mayoría de las investigaciones más emblemáticas de corrupción, llegó este viernes 5 de junio al final de una etapa decisiva. Según confirmaron fuentes con conocimiento del proceso a La Hora, concluyó la auditoría ordenada por el fiscal general, Gabriel García Luna, como parte de la liquidación de la fiscalía que hasta hace unas semanas dirigía Rafael Curruchiche.
La revisión, a cargo de la Supervisión General del Ministerio Público (MP), comenzó tras el anuncio realizado por García Luna el pasado 17 de mayo, horas después de asumir la jefatura del ente investigador. Entonces, el nuevo fiscal general declaró que la FECI entraba en una fase de liquidación debido a la pérdida de credibilidad institucional y a la necesidad de revisar el estado de cada uno de los expedientes bajo su responsabilidad.
De acuerdo con las fuentes consultadas, la auditoría finalizó este viernes y, a partir del próximo lunes, comenzará el proceso de redistribución de los casos que permanecían bajo conocimiento de la FECI. La mayoría corresponde a investigaciones de corrupción, estructuras político-económicas ilícitas y expedientes de alto impacto que involucran a funcionarios, exfuncionarios, contratistas y actores de la élite política guatemalteca.
INICIARÁ NUEVA RUTA PARA LOS CASOS
La reorganización impulsada por García Luna contempla que los casos ya no permanezcan concentrados en una fiscalía especializada, sino que sean trasladados a distintas unidades según la naturaleza de los delitos investigados.
Así, los expedientes relacionados con posibles actos de corrupción administrativa podrían ser remitidos a la Fiscalía contra la Corrupción; aquellos vinculados con movimientos financieros sospechosos y estructuras de ocultamiento de capitales pasarían a la Fiscalía contra el Lavado de Dinero u Otros Activos; mientras que los procesos relacionados con financiamiento político o irregularidades electorales serían trasladados a la Fiscalía de Delitos Electorales.
La medida forma parte de la reestructuración institucional anunciada por el nuevo Fiscal General, quien ha sostenido que es necesario revisar el trabajo realizado por la FECI durante los últimos años y determinar el estado real de cada investigación.
Nuevo Fiscal General anuncia que cerrará la FECI, hasta ahora liderada por Curruchiche
DEL BRAZO ANTICORRUPCIÓN A LA LIQUIDACIÓN
La decisión marca el cierre de uno de los capítulos más controvertidos del MP que lideró la ex fiscal general Consuelo Porras, sancionada por 44 países por su acciones corruptas y antidemocráticas.
Anteriormente la FECI se consolidó como la principal unidad de investigación de corrupción del país. Desde esa fiscalía surgieron casos que alcanzaron a expresidentes, ministros, diputados, contratistas y redes de corrupción enquistadas en el Estado.

Bajo la dirección de Curruchiche, diversas investigaciones de corrupción fueron cerradas o sufrieron reveses judiciales, mientras se impulsaron procesos penales contra exfiscales, jueces, periodistas y operadores de justicia que habían participado en investigaciones anticorrupción o denunciado irregularidades dentro del sistema.
También durante ese período la FECI fue señalada por impulsar acciones dirigidas a un golpe de Estado al judicializar las elecciones generales de 2023 y por mantener bajo reserva investigaciones consideradas de interés público.
CAÍDA DE UNA ESTRUCTURA CLAVE
Entre los expedientes que quedaron bajo la administración de la FECI figuran investigaciones relacionadas con contratos estatales, financiamiento político, estructuras de corrupción vinculadas a gobiernos anteriores y denuncias que involucran al expresidente Alejandro Giammattei y su pareja Miguel Martínez —ambos sancionados por EE. UU.—, algunas de las cuales fueron criticadas por la falta de avances durante la gestión de Curruchiche.
Odebrecht, Martínez y Giammattei: la ruta de algunos casos bajo Rafael Curruchiche en la FECI
La revisión ordenada por García Luna busca establecer el estado procesal de cada expediente, identificar posibles rezagos y determinar si existen responsabilidades administrativas o funcionales derivadas de la gestión de la fiscalía.
La liquidación de la FECI y la posterior destitución de Curruchiche representan uno de los movimientos más significativos emprendidos por García Luna desde que asumió el cargo.
La salida del exjefe de la FECI se sumó a la renuncia o relevo de otros funcionarios identificados con la administración de Porras, en una reconfiguración interna que busca desmontar la estructura de poder construida durante los últimos ocho años dentro del MP.
Con el cierre de la auditoría este viernes, el futuro de decenas de expedientes de alto impacto entra ahora en una nueva fase.







