Vivimos en un país con permanente riesgo sísmico que ya ha sufrido varios terremotos y ello nos obliga a repasar lo ocurrido ahora en Venezuela, donde varios edificios se desplomaron causando no solo pérdidas materiales, sino de vidas humanas. Según expertos citados por CNN en español, entre ellos Mathew Blackett, profesor de Riesgos Naturales de la Universidad de Coventry en el Reino Unido, la importancia de mantener estrictas normas de construcción es fundamental y cita el caso de San Francisco, en California, donde tras un evento sísmico se generaron nuevas y más exigentes normas de construcción que han generado gran seguridad.
En el tema de Venezuela se señala, además, que el país es uno de los más destacados entre los índices mundiales de corrupción y los expertos no descartan que ese factor haya influido en los descuidos causantes de estos eventos. En el caso de nuestro país tenemos años de un crecimiento constante y masivo de la construcción de edificios, no solo en el municipio de Guatemala sino en muchos lugares de la nación y la lección del terremoto de Venezuela nos debe obligar a asegurar que nuestro modelo de construcción se aplique de manera adecuada para asegurar que ningún tipo de error pueda terminar costando muchas vidas.
Qué decir de las construcciones en laderas y lugares peligrosos que se dan a lo largo y ancho del país, pero viendo la realidad de lo que pasa en otras latitudes del mundo, es vital hacer el mejor esfuerzo para lograr preservar vidas humanas. Venezuela ya llegó a más de 500 fallecidos y la cifra, lastimosamente, seguirá subiendo.
Tanto los estudios de las normas de construcción, como los que deben existir sobre la condición del subsuelo, especialmente en lugares donde el manto freático ha tenido impacto por la operación de numerosos pozos para extraer agua, son absolutamente necesarios para ir confirmando ese nivel de confianza en las grandes edificaciones que se multiplican día a día. Tanto la ingeniería estructural, como el estudio geológico son condiciones esenciales para garantizar la vida y por lo tanto en todo el país se tiene que evaluar con seriedad y profesionalismo lo que hay, lo que se ha construido y si hace falta mejorar en algo las condiciones actuales.
No pretendemos ser alarmistas ni causar preocupaciones infundadas, pero lo que pasó en Venezuela nos debe ayudar para adoptar medidas que eviten que ese nivel de desastre pueda repetirse en algunos sitios del territorio nacional. No podemos pasar por alto el tema de la preocupación que causa a los expertos el clima de corrupción que se ha sufrido en Venezuela durante muchos años y que podría facilitar construcciones que no cumplen requisitos.
Es mil veces preferible prevenir que lamentar y con esa mentalidad tenemos que encarar la realidad sísmica de nuestro país en donde se han sufrido varios terremotos, dos de ellos en el siglo pasado que hicieron estragos y cobraron muchas vidas.
Nuestros pensamientos, pesar y oraciones con el pueblo venezolano en estos duros y tristes momentos.








