No deja de ser sorprendente la acción iniciada ayer por el Ministerio Público relacionada con un posible desfalco de más de 67 millones de quetzales en el Hospital de Chimaltenango. Foto: Alejandro Ramirez/LH

No deja de ser sorprendente la acción iniciada ayer por el Ministerio Público relacionada con un posible desfalco de más de 67 millones de quetzales en el Hospital de Chimaltenango que fue inaugurado por Alejandro Giammattei y que, en su construcción, fue financiado por Taiwán a un costo de 22 millones de dólares, dejando el equipamiento como responsabilidad del gobierno. Desde hace meses el MP señaló que habían indicios de un desfalco enorme en ese rubro porque no se cumplieron con los requisitos establecidos y el caso se viene investigando, por lo que ayer se produjeron varios allanamientos y capturas. 

Y decimos que es sorprendente porque las diferentes fiscalías, especialmente la que debe actuar contra la corrupción, se han hecho de la vista gorda a lo largo de estos cuatro años de todos aquellos casos escandalosos en los que hay implicadas figuras del gobierno. En el mismo campo de salud, por ejemplo, no se hizo nada respecto a la compra de las vacunas rusas que resultó siendo un fiasco para Guatemala y los guatemaltecos, por lo que destaca aún más esta acción para perseguir uno de los tantos desfalcos que han ocurrido. 

Siendo mal pensados podemos suponer que alguien se salió del guacal e hizo su propio negocio sin cumplir con la norma de que en todo hay que saludar al Rey y por ello, para sentar un precedente de que nadie debe operar por su cuenta sin las debidas autorizaciones y sin salpicar como corresponde, se emprenden acciones penales tanto en contra de los funcionarios involucrados como de los particulares que participaron. 

Y se confirma que cuando hay interés y deseo de esclarecer un caso que huele a corrupción se puede hacer y también que existen, en verdad, los instrumentos legales para actuar de conformidad con la ley para evitar el saqueo del erario público que se comete con tanta frecuencia y tan impunemente. La Fiscalía Contra la Corrupción desarrolló numerosas acciones ayer para caerle a la yugular, como dicen los netcenteros que filtran información del Ministerio Público, a la empresa y los funcionarios partícipes de este millonario caso. 

Es importante saber que cuando quieren y los dejan (o les ordenan), los fiscales todavía se acuerdan de cómo realizar investigaciones vinculadas con los casos de posible corrupción porque sin duda que eso debiera ser el camino para limpiar y componer el sistema con el afán de salir de ese inmenso atolladero que es la rampante corrupción. Y es que, sin duda, en el MP aún hay varios profesionales que entienden su función y mantienen la mística de servicio. 

 

 

Artículo anteriorGuerra Israel-Hamas complica la situación de demócratas en EE.UU.
Artículo siguienteConred reporta inundaciones a causa de las persistentes lluvias