
Una inversión privada de US$1 mil 200 millones busca cambiar el manejo de los desechos sólidos en Guatemala.
La Gremial de Recolectores de Desechos Sólidos presentó un proyecto para construir la primera planta de tratamiento de residuos urbanos del país, con capacidad para procesar 4 mil toneladas diarias y convertirse en una alternativa al cierre del vertedero de AMSA.
Sin embargo, mientras los promotores prevén iniciar su construcción este año, el Ministerio de Ambiente asegura que aún no ha recibido formalmente la propuesta. La primera planta estaría en la capital, pero no identifican el lugar, la segunda en Izabal y una tercera en la región norte
La Gremial de Recolectores presentó el proyecto como la «primera planta de tratamiento de desechos sólidos urbanos del país», una infraestructura que tendría capacidad para procesar hasta 4 mil toneladas de basura al día y que comenzaría a operar 18 meses después del inicio de su construcción.
EL PROYECTO
Según el plan, se pretende recibir los residuos provenientes de los 32 municipios que actualmente depositan sus desechos en el vertedero administrado por AMSA, así como los residuos del vertedero de la zona 3 de la capital.
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Según explicó Carlos Eduardo Marroquín, vocero de la gremial, la propuesta comenzó a desarrollarse en 2019 con el objetivo de ofrecer una solución permanente al manejo de los residuos sólidos en Guatemala.
Marroquín explicó que el proyecto será financiado por una empresa internacional debido a que la legislación guatemalteca limita la capacidad del Estado y de las municipalidades para adquirir endeudamiento de largo plazo.
“La Ley de Contrataciones del Estado no permite al Ejecutivo ni a los gobiernos municipales endeudarse por más de cuatro años, por eso buscamos financiamiento privado para desarrollar este proyecto”, indicó.
La gremial prevé iniciar la construcción en noviembre de 2026, luego de completar los estudios ambientales y obtener las licencias correspondientes entre agosto y octubre. La construcción estaría a cargo de la empresa Cambridge Ingeniería e Innovación S.A., en conjunto con la Gremial de Recolectores de Desechos Sólidos.
FUNCIONAMIENTO DE LA PLANTA
De acuerdo con la presentación técnica del proyecto, los residuos ingresarán a una estación de pesaje y registro antes de ser descargados en un área de inspección, donde se retirarán los materiales que requieran un tratamiento separado.
Posteriormente, la basura será mezclada y trasladada hacia tolvas que alimentarán una cámara de combustión de alta temperatura, donde los residuos serán incinerados en un proceso autosostenible cercano a los 2 mil grados Fahrenheit.
El calor generado permitirá producir vapor para mover turbinas generadoras de electricidad.
Según los promotores del proyecto:
- Cada tonelada de residuos generará entre 550 y 700 kilovatios hora de electricidad.
- El volumen de basura se reducirá aproximadamente 90%.
- Los metales recuperados serán separados para reciclaje.
- Las cenizas restantes podrán reutilizarse o disponerse como residuos no peligrosos.
- El sistema contará con filtros para controlar emisiones, inyección de cal y carbón activado para reducir gases ácidos y metales pesados, además de monitoreo continuo de emisiones en tiempo real.
La planta también contempla áreas para reciclaje, producción de compost, procesamiento de neumáticos usados para fabricar asfalto y generación de energía eléctrica.
FLOTILLA DE CAMIONES
Como parte del proyecto, la gremial anunció la sustitución de aproximadamente 1 mil 100 camiones amarillos utilizados actualmente para la recolección de basura por unidades compactadoras, proceso que se realizaría en un plazo de seis meses.
Además, la planta generaría alrededor de 2 mil 400 empleos, incluyendo la incorporación de recicladores de base, conocidos como guajeros.
La gremial indicó que esta sería únicamente la primera de tres plantas proyectadas para el país. Una segunda estaría ubicada en Morales, Izabal, para atender la región norte, mientras que una tercera cubriría el occidente y la costa sur.
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UNA EMPRESA MEXICANA
Cambridge Ingeniería es una empresa con sede en la ciudad de México. En su página web describe tener experiencia en la generación de energía solar, eólica y de los residuos.
En este último, enfatiza que se dedican a la «generación y suministro de energía eléctrica mediante el aprovechamiento de los residuos sólidos urbanos y de manejo especial».
Además, presenta la planta «Waste to Energy», que sería la del tipo a instalarse en Guatemala y que, asegura, «cumple con los más estrictos estándares ambientales internacionales».
La Hora se intentó comunicar por la aplicación de mensajería WhatsApp y vía correo electrónico para conocer detalles técnicos del proyecto, pero hasta el cierre de esta nota no se ha obtenido respuesta.
MARN NO CONOCE EL PROYECTO
Consultado sobre la propuesta, el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (MARN) informó que hasta la fecha no ha sostenido ningún acercamiento con la Gremial de Recolectores de Basura respecto a la construcción de la planta.
La cartera ambiental indicó que mantiene disposición para brindar la orientación técnica correspondiente, siempre que el proyecto sea presentado formalmente y se someta a los procedimientos establecidos por la normativa ambiental vigente.
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Mientras tanto, el MARN continúa evaluando los estudios técnicos presentados por AMSA para determinar si el vertedero del kilómetro 22 podrá seguir operando después del 31 de agosto, fecha prevista para su cierre técnico.
La ministra de Ambiente, Patricia Orantes, afirmó recientemente que el manejo realizado en el sitio ha sido técnicamente favorable y que existe la posibilidad de autorizar una ampliación de su funcionamiento.







