Ministro Villeda atribuye desplazamiento de violencia a nueva estratégia de seguridad y guerra entre pandillas

Diego Estuardo Guzmán

La estrategia de seguridad que ha impulsado el Ministerio de Gobernación (Mingob) principalmente en los departamentos de Escuintla y Guatemala, ha reducido la actividad de estructuras terroristas; sin embargo, también ha provocado un fenómeno que la institución ya ha reconocido, y es el desplazamiento de pandillas hacia otros departamentos donde se ha visto repunte de delincuencia.

El ministro de Gobernación, Marco Antonio Villeda, lo confirmó en una entrevista para La Hora. En ella, detalló que los planes Centinela obligaron a las agrupaciones delictivas a cambiar su zona de funcionamiento debido a la presión que se ha ejercido en áreas que controlaban históricamente.

«A partir de la implementación del Plan Centinela Metropolitano y el Plan Centinela en Escuintla, hicimos una serie de operativos conjuntos con el Ejército que nos dieron buenos resultados. Eso generó que las estructuras criminales se movilizaran hacia otros lugares», explicó el funcionario.

Para Villeda, esa reacción explica por qué durante los últimos meses comenzaron a registrarse hechos de violencia en zonas, municipios y departamentos que tradicionalmente no figuraban en las estadísticas de homicidios.

«Esta violencia en lugares donde antes no se producía ha sido provocada por la movilización que han realizado hacia otros departamentos. Lo que hemos notado y examinado es que se han trasladado a otros sitios, considerando el control que hemos comenzado a realizar en los departamentos de Escuintla y Guatemala», afirmó.

Estas declaraciones son la explicación más directa de este fenómeno que comenzó a hacerse evidente en estadísticas oficiales y que La Hora ha abordado en anteriores publicaciones.

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UN FENÓMENO ANALIZADO POR EXPERTOS Y CONFIRMADO POR MINGOB

El pasado 19 de junio, este medio publicó la nota «Pandillas se ven obligadas a cambiar tácticas y fuentes de ingreso tras operativos, según experto y PNC«, en la que expertos en seguridad advirtieron que la presión ejercida por las fuerzas de seguridad estaba obligando a las estructuras criminales a modificar su forma de operar.

En dicho trabajo, el sociólogo criminalista Eddy Morales explicó que este tipo de comportamientos son habituales cuando las organizaciones criminales enfrentan una ofensiva sostenida del Estado.

Según el experto, las estructuras rara vez desaparecen y, por el contrario, buscan adaptarse para mantener su capacidad operativa.

Esa adaptación puede traducirse en el desplazamiento hacia nuevos territorios, la diversificación de actividades ilícitas, la modificación de sus fuentes de financiamiento e incluso la conformación de nuevas alianzas criminales.

Morales advertía entonces que ese proceso de reorganización podía provocar que municipios con baja incidencia delictiva comenzaran a experimentar hechos de violencia como consecuencia de la llegada de estos grupos.

La Hora también publicó la nota «Hechos en zona 4 encienden alarmas: violencia en sectores no habituales alerta sobre reconfiguración criminal, según expertos«, que abordaba y explicaba la ocurrencia de diversos ataques armados en esta zona de la capital, que no era considerada prioritaria.

Entonces, el experto en seguridad, Mario Polanco, señaló que estos grupos suelen trasladar sus operaciones hacia lugares donde encuentran menores niveles de presión policial o donde buscan ampliar su control sobre nuevos mercados ilícitos.

Polanco también advirtió que la expansión hacia territorios distintos no necesariamente implica un debilitamiento de las pandillas, sino una redistribución de sus operaciones para conservar influencia y capacidad económica.

Las declaraciones de ambos expertos ahora coinciden con la evaluación propia del Mingob, en que estamos en un momento de reacondicionamiento criminal.

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DATOS YA MOSTRABAN CAMBIOS

La explicación de Villeda también está relacionada con la conducta que empezaron a mostrar las estadísticas oficiales de homicidios.

En otra publicación de La Hora, basada en datos recopilados por el Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (CIEN), se documentó que, mientras el departamento de Guatemala registraba una disminución en los homicidios durante los primeros meses del año, varios departamentos reflejaban incrementos en comparación con el mismo período de 2025.

En ese momento, tanto el análisis del CIEN como el de los especialistas coincidían en que las cifras, por sí solas no permitían concluir que existiera un desplazamiento territorial de las estructuras criminales.

No obstante, sí afirmaban que la distribución de la violencia empezaba a transformarse y que se debía observar el fenómeno con cuidado.

Ahora, el ministro vincula directamente esa variación con la estrategia operativa que ha implementado el Gobierno.

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«ESTAMOS EN MEDIO DE UNA GUERRA ENTRE PANDILLAS»

Durante la entrevista, Villeda también ofreció otra explicación sobre el incremento de la violencia en determinados territorios. Detalló que, además del desplazamiento de las estructuras, existe una disputa entre grupos criminales por el control de los mercados ilegales.

«Hay que ser conscientes también de que estamos en medio de una guerra entre pandillas por el control del territorio para efectos de comercialización de drogas al menudeo», afirmó.

El funcionario afirmó que el aumento de actos violentos no solo se debe al cambio geográfico de las estructuras, sino también a la competencia por controlar nuevas áreas para distribuir drogas y realizar otras actividades ilegales.

Por este motivo, remarcó que el Mingob está obligado a modificar nuevamente su estrategia operativa para afrontar el reto de mantener el control.

TRABAJO EN CONJUNTO CON EL MP DE GARCÍA LUNA

Ante esta nueva dinámica criminal, aseguró que su cartera reforzará el trabajo de inteligencia para identificar a las estructuras que comenzaron a operar fuera de sus zonas tradicionales de influencia.

«Estamos haciendo trabajo de inteligencia porque tenemos que identificar quiénes componen estas bandas delincuenciales que ahora están operando en otros sectores», indicó.

Añadió entonces que la estrategia también contempla fortalecer la coordinación con el Ministerio Público (MP), con el objetivo de desarrollar investigaciones que permitan no solo ejecutar capturas, sino presentar casos sólidos ante los tribunales.

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«Tenemos que hacer esta lucha en conjunto con el MP porque no podemos solos. Tenemos que obtener órdenes de allanamiento, órdenes de captura, pero también evidencias que se puedan presentar ante los tribunales y que podamos obtener sentencias para sacar a estos delincuentes de la calle», expresó.

El ministro resaltó que el desplazamiento de las estructuras criminales no significa que la estrategia aplicada haya fracasado, sino que obliga a adaptar la respuesta institucional conforme evolucionan las organizaciones delictivas.

El reto, según el propio Mingob, ya no consiste únicamente en mantener el control recuperado en Guatemala y Escuintla, sino en impedir que las organizaciones criminales consoliden nuevos espacios de operación en otras regiones del país.