Francisco Cáceres Barrios
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Si la pregunta del titular se la hiciéramos a las autoridades seguramente contestarían que sí los hay, cargándole la responsabilidad a los habitantes del sector Cambray II, Santa Catarina Pinula porque desde el 2008 la Conred les había dicho que sus casas estaban situadas en un área altamente peligrosa. Así de fácil el Estado guatemalteco atiende y resuelve las situaciones difíciles, olvidándose que es gorda obligación garantizarle a la población la vida, la seguridad y el desarrollo integral de la persona. Otros politiqueros podrán opinar que no toda la carga se le puede echar al Estado, por cuanto las personas también tienen la responsabilidad de cumplir debidamente con sus deberes y responsabilidades pero olvidan, seguramente a propósito, que para proteger a la persona y a la familia, como garantizar a sus habitantes el goce de sus derechos, el Estado debe organizarse debidamente buscando siempre la eficiencia y el bien común.

La Conred no debiera contentarse con llegar a un sitio avisándoles a sus habitantes que no pueden seguir viviendo por correr serios peligros, sean de inundaciones, deslaves, terremotos o cualquier otro desastre, sino debiera servir de facilitador para encaminarlos hacia un sitio adecuado en donde poder construir sus viviendas, con los mínimos requisitos de urbanismo, salubridad y bienestar. ¿O para qué contamos con un ministerio que tiene a su cargo el impulso y desarrollo de la vivienda popular? ¿Solo sirve para hacer sus chanchullos o para los acostumbrados fines politiqueros haciendo propaganda electoral anticipada pero, pasado el tiempo todo quede en sueños de una noche de verano? ¿Y para qué se dio autonomía al régimen municipal en nuestro país, será solo para que hagan sus gordos negocios y obscuros manejos financieros, sin que sus vecinos reciban algún beneficio?

Por eso cuando hablamos de la urgencia que hay para cambiar el sistema con que se ha venido gobernando el país, no nos referimos solo sacar a los corruptos y tramposos servidores públicos, sino para que no sigamos teniendo entidades que lleguen a especializarse en hacer compras, contrataciones o buenas concesiones sino más bien para ser capaces de impulsar el progreso y desarrollo satisfaciendo tantas necesidades como carencias que tiene a la población viendo en la miseria o a un paso de ella. Eso sí, llevamos muchos años de oír a candidatos ofrecer viviendas para aliviar el gran déficit habitacional, el que por cierto ya sobrepasó la cifra de 2 millones de casas pero, claro que no tenemos los recursos necesarios para cubrirlas de un solo plumazo pero, si las promesas que se fueron acrecentando del año 1985 para acá se hubieran cumplido poco a poco ¿no estaríamos viviendo en una situación mucho mejor?

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