Gerardo Antonio Alvarado

Ni los peores sátrapas del mundo cometerían semejante bajeza, como el pedir tropas extranjeras para que impongan su estilo de ley en el país. Dónde quedó nuestro glorioso ejército que se pasan sobre él y sobre el Congreso; y un individuo que se dice Relacionista Internacional y desgraciadamente es el representante de Guatemala en Washington fue el que inició la solicitud de tropas extranjeras en el país. No cabe duda que «Hijo de burro, burrito será». Qué pena que nuestro país ya sea invadido por tropas extranjeras. Durante la Segunda Guerra Mundial, los gringos ocuparon Guatemala, no obstante la reticencia de Ubico que era más germanófilo que gringófilo. El producto de esta ocupación fue prostituir y convertir en hetairas a toda clase de mujeres de la sociedad guatemalteca. Pruebas: esa cantidad de canchitos con apellidos sajones. No cabe duda que ese Embajador en Washington está allí como pago de protestantes religiosos al padre de ese pseudodiplomático; es un protestante religioso que habrá ayudado a don Jimmy durante su campaña por su «puesto». ¿Con cuánto? nunca se sabrá Amén.

Cartas del Lector

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