
El Banco de Guatemala lo dijo sin dramatismo, pero con números que dibujan un cambio de ritmo: 2026 es el año de la desaceleración o frenazo mundial; 2027 por su parte, apunta a una recuperación que todavía queda por debajo de los ritmos de crecimiento de años anteriores.
La lectura se dio el martes, cuando la Junta Monetaria decidió mantener en 3.50% la tasa de interés líder, pese a un entorno externo más complejo, con presiones sobre los precios de los combustibles y condiciones financieras internacionales que se han endurecido.
En su actualización, el banco central dejó una lectura relevante: Guatemala mantiene un desempeño relativamente sólido frente al entorno internacional, pero no está completamente aislada de una economía mundial que pierde velocidad.
La fotografía global mostrada en las cifras del Banguat es clara: el Producto Interno Bruto (PIB) mundial pasaría de crecer 3.5% en 2025 a 3.0% en 2026, antes de recuperarse a 3.4% en 2027. El rebote existe, pero no devuelve al mundo a los ritmos de crecimiento que caracterizaron los años previos.
No es una crisis mundial. Es una economía global que sigue creciendo, pero a menor velocidad. Guatemala, como lo dicen las estadísticas, está creciendo dentro de ese contexto, mientras enfrenta sus propios choques: combustibles más caros, condiciones financieras duras, riesgos climáticos y un año electoral en puerta.
La propia Junta señaló que las perspectivas globales siguen siendo positivas, aunque en un contexto de elevada incertidumbre y riesgos a la baja.
El banco central dejó un mensaje importante: Guatemala se desmarca de las tendencias globales, pero sufre algún grado de agotamiento.
Junta Monetaria mantiene en 3.50% la tasa líder mientras combustibles ya presionan la inflación
LAS TRES AMENAZAS QUE PEGAN AL BOLSILLO
1. Petróleo a USD 92 y la tensión sigue encendida. Al 23 de septiembre el precio del petróleo, según datos del Banguat, era de USD 92.16 por barril con picos arriba de USD 100 y alza acumulada de 60.5% en el año.
Es el impuesto invisible: encarece el pasaje, los fletes, el precio de las tortillas. El Banguat proyecta un precio promedio de USD 83.58 en 2026 y de USD 71.92 en 2027 si no estalla otra crisis. Si el alivio se da, el consumidor lo sentirá en bomba en 2027. Si no, la inflación vuelve.
Adicionalmente, la eliminación de impuestos a los combustibles traerá un respiro, pero no será permanente, explicaron las autoridades.
2. Riesgo geopolítico disparado. El índice que mide conflictos y que analiza el Banguat mostró un salto desde febrero pasado por el choque EE.UU.-Irán y un nuevo repunte en septiembre. No es un indicador más, es el que explica por qué el petróleo se salió de la banda de precios normales y por qué las proyecciones de 2027 tienen una banda de incertidumbre enorme.
3. Europa y China frenadas, EE.UU. tibio. En las principales economías también se observa una pérdida de ritmo.
La zona euro, refirió el Banguat, pasaría de crecer 1.4% en 2025 a apenas 0.9% en 2026, antes de una leve recuperación a 1.2% en 2027.
China seguiría una trayectoria descendente, de 5.0% a 4.6% y 4.1%, sin recuperar el ritmo de años anteriores.
Banguat ve estabilidad económica, pero mantiene alerta por combustibles e inflación
Estados Unidos, un mercado clave para Guatemala tanto por el comercio como por las remesas, mantendría un crecimiento más estable: 2.1% en 2025, 2.3% en 2026 y 2.2% en 2027. No se proyecta una recesión, pero tampoco un crecimiento suficientemente fuerte para convertirse en un gran impulso para la economía mundial.
Johnny Gramajo, Gerente Económico del Banguat, lo confirmó: algunos sectores de la economía de EE. UU. y que pueden ser fuente de ingresos para las remesas, se están enfriando.
LAS TRES FORTALEZAS POR LAS QUE GUATEMALA SIGUE EN PIE
El contraste aparece en Guatemala. El país creció 4.3% en 2025 y el Banguat mantiene una proyección central de 4.3% para 2026, dentro de un rango de 3.3% a 5.3%, y de 4.0% para 2027, con un rango de 3.0% a 5.0%.
Incluso con la desaceleración de la economía mundial, Guatemala mantendría un ritmo de crecimiento superior al promedio global.
¿Por qué seguimos de pie en ese mundo?
1. Remesas: el colchón de USD 27 mil millones. USD 25 mil 530 millones en 2025, USD 26 mil 807 millones proyectados en 2026 y USD 27 mil 611 millones en 2027. Siguen subiendo, aunque más lento. Es el salario de 6 millones de familias que sostiene consumo, aunque EE.UU. crezca poco. Sin remesas, el 4.3% no existe.
2. IMAE y confianza aún vivos. El IMAE (Índice Mensual de Actividad Económica) a julio crece 4.4%-4.5% y la confianza económica está en 59.3 puntos en agosto. Lejos del pico de 2022, lejos del hoyo de 2023. La economía sigue caminando por demanda interna y crédito, no por viento de afuera.
3. Comercio que no se contrae. Exportaciones: USD 15.6 mil millones en 2025 a USD 16.6 mil millones en 2026 y USD 17.7 mil millones en 2027. Importaciones: USD 34.6 mil a USD 37.7 mil y USD 40.7 mil millones. Importamos más caro por petróleo, pero seguimos vendiendo.
2027 RECUPERACIÓN GLOBAL PERO NO LOCAL
2027 pinta mejor afuera, según los datos del Banguat, el mundo sube de 3.0% a 3.4%, petróleo baja a USD 71.92, América Latina acelera, pero Guatemala crecería menos: de 4.3% a 4.0%.
¿Por qué? Porque el impulso interno se modera y porque el riesgo de que el choque energético y geopolítico sea más persistente termine erosionando esos escudos, explica el Banguat.
La inflación está contenida hoy en 2.70% en julio dentro de meta de 4% ±1—, y la tasa líder en 3.50% le da margen al Banguat. Pero si el petróleo se queda arriba de USD 90, ese margen se acaba y el poder de compra del consumidor también. Adicionalmente, se prevé un estancamiento de las remesas en 2027, según analistas.
Las autoridades monetarias envían un mensaje: No espere recesión en 2026. Espere desaceleración mundial con petróleo caro y geopolítica tensa. El bolsillo se sostiene,en parte, por remesas y porque Guatemala aún crece al doble que Europa.
El peligro no es que el mundo se caiga mañana, sino que el petróleo y la guerra no den tregua en 2027 y se coman el colchón que hoy hace al país resilientes.







