Autor: Mariana Molina
Instagram: @_male_molina
Editorial: youngfortransparency@gmail.com
Todos sabemos que durante el último siglo han existido cambios en la forma en la que interactúan los países dentro del sistema internacional. Esta dinámica se ha visto afectada por constantes transformaciones que han configurado el orden internacional y las relaciones entre los estados. La masificación de los medios de comunicación ha permitido que las personas estemos enteradas con mayor facilidad de noticias de todo el mundo, pero esto no siempre ayuda a que realmente sepamos y tomemos conciencia sobre los efectos que tienen estas dinámicas entre estados. Uno de estos puntos de poco interés ha sido el continente africano, hasta ahora, que por medio del mundial de fútbol 2026 ha llegado a la conversación pública, ha causado ruido y ha llamado la atención de todos hasta convertirse en la “gran sorpresa del mundial”.
El Mundial de la FIFA 2026 ha sido el escenario perfecto para que la mayoría de las personas se enteren de la existencia de varios países africanos por medio de su participación en este evento deportivo internacional. El hecho de que las personas estén hablando de países africanos con tanta emoción y mostrando tanto interés en conocer más sobre estos; lo cual ha quedado evidenciado en miles de TikToks hablando del tema y en el aumento de seguidores en los perfiles de redes sociales de los jugadores africanos, se puede asimilar al interés que históricamente otros estados han tenido por el continente.
Como contexto se puede mencionar que el continente africano durante la época de la colonia fue principalmente utilizado para el mercado de esclavos, explotación de mano de obra, extracción de recursos para abastecer la industria de los imperios y para controlar el territorio por razones estratégicas geopolíticas que permitían la expansión de rutas para el comercio transatlántico.
Cuando la época de la colonia llegó a su fin el continente terminó en condiciones deplorables, con sistemas políticos impuestos que dividían a su población, con estructuras políticas que no respondían a la cultura y con un sentimiento que les impulsó a buscar rescatar e impulsar su propia identidad. Para ello fue necesario que estos países buscaran unir esfuerzos y entablar relaciones entre estados.
De esta manera se dieron por un lado la creación de organismos regionales, como la Unión Africana, que buscaban la unificación de agendas, institucionalizar la integración regional y dar más estructura a las acciones conjuntas para potenciar los beneficios para sus integrantes. Por otro lado, también los estados africanos de manera individual han creado relaciones diplomáticas con otros estados para recibir cooperación internacional que impulse sus economías y les permitan tener presencia a nivel internacional. Pero este interés no ha sido únicamente por parte de los países africanos, desde estados occidentales hasta potencias asiáticas han vuelto a mostrar gran interés en estos países.
Cabe resaltar que el interés por África nunca desapareció, muchos países aún tienen bases militares en el continente, la extracción de gas natural y petróleo vuelven a muchos países un diamante en bruto para el interés de grandes potencias e industrias, por no dejar atrás la extracción de minerales que se utilizan básicamente en casi todo lo que existe en nuestro alrededor hoy en día. El rol del continente africano por lo tanto es vital para sustentar a las grandes industrias que sostienen la vida moderna, pero no siempre esto es conocido por todo el mundo. Los que sí conocen muy bien el valor de este continente son precisamente las grandes potencias que han invertido en infraestructura, industria, minería, rutas comerciales, manufactura, desarrollo tecnológico, entre muchos otros factores al identificar la riqueza y potencial estratégico que tiene este continente.
Lastimosamente no toda la cooperación y la inversión extranjera es totalmente beneficiosa. No toda está orientada en mejorar las condiciones de la población de los estados africanos, mucha de esta inversión sigue el objetivo de extraer recursos para sostener industrias internacionales y la misma falta de reconocimiento de este continente hace que se invisibilicen injusticias y se generen prejuicios sobre las personas que vienen de estos países. Es por esta razón por la que precisamente se ha dicho que la “gran sorpresa del mundial” han sido los equipos africanos, ya sea que sepas mucho de fútbol o que no sepas nada, pero igual estés al corriente con las noticias sobre este evento se reconoce que los equipos africanos han sorprendido con su habilidad y con lo lejos que han logrado llegar en esta competencia.
Gracias a plataformas digitales, las redes sociales y medios de comunicación en general nos podemos dar cuenta que se está hablando mucho de estos países por su desempeño en el mundial, pero como gracias a las mismas redes no todo ha quedado en la cancha, hemos podido conocer historias personales de los jugadores, contextos en los que estos equipos se han conformado por jugadores que han emigrado para formarse en academias extranjeras, marcas de ropa que no han querido patrocinarlos por no ser tan conocidos, y otras muchas historias que han marcado el día a día de este mundial. Lo que ha puesto a África en el centro de la conversión y la ha convertido en la “gran sorpresa del mundial” pero su reconocimiento tampoco se ha quedado en la cancha, ha llegado a las búsquedas de Google consultando dónde está Cabo Verde y ¿Por qué hay jugadores franceses en el equipo de Senegal? En general la gente está hablando más de los estados africanos.
En resumen, se puede decir que sí, África fue la gran sorpresa del mundial, pero eso no quiere decir que no hubiera estado presente antes, que su importancia geopolítica nunca ha estado en segundo plano, al contrario; sin embargo, gracias a este tipo de eventos y la masificación de la información la que hoy nos permite que estos países sean tendencia y es la oportunidad perfecta para que nunca más vuelva a invisibilizarse u olvidarse la importancia que tienen estos estados.
El tercer continente más grande del mundo necesita de nuestra atención porque en él se definen muchas dinámicas del actual orden internacional, de él se extraen recursos para tener la vida que llevamos en el presente y es este continente el que sigue siendo codiciado por los estados que están en pugna para que sus medidas, condiciones y reglas sean las que predominen sobre el mundo, lo cual nos debe importar y a lo cual debemos prestar más atención.







