Aquí nunca se supo que existieran aparecidos, aunque se contaban historias de seres invisibles que se manifestaban con aullidos de chuchos, rebuznar de burros o relinchos de caballos en brama. Pero, que se apareciera una figura humana que regresara del inframundo a sorprender a los vivos, no formaba parte del pensamiento mágico de los vecinos, a pesar de vivir en una región en que se practicaba la brujería y se sabía de mujeres que sabían conjuros para convertirse en marranas o varones que se transformaban en tecolotes, quién sabe con qué propósitos.
Pero, cuando al sereno que cuidaba el sueño de los vecinos durante las noches, contó que en el barrio de arriba se le apareció una mujer alta, bien vestida con un traje azul, muy elegante, que usaba madrileña y caminaba a grandes pasos, como una coneja huyendo de un perro sabueso, el sereno entró en duda si no se trataba de una persona perseguida por algún malhechor; pero, como él escasamente se alumbraba con una lámpara de gas, le era imposible reconocerla a la distancia.
El sereno, acostumbrado a los aparecidos de este o del otro mundo y que no le tenía miedo a los espantos y a lo que decían que sucedía a medianoche, especialmente en el Día de los Difuntos, era que lo habían contratado como sereno, para advertir cualquier novedad. Cuando vio por primera vez a la mujer de la medianoche, apuró el paso para alcanzarla y ver de quién se trataba; y aunque la luz de la lámpara no le ayudaba a distinguir más que las calles o callejones por donde tenía que gritar que no había ninguna novedad, de todos modos se le escabulló entre un bosque de cedros y conacastes.
El sereno, cuando esa noche vio a la mujer, trató de pararse frente a ella para identificarla; pero, su propósito se frustró cuando se le perdió en la oscuridad que escasamente permitía ver las luciérnagas de invierno. Así que optó por no perseguirla, pues era descalzo y lo podía morder una culebra.
Cuando el jefe de la comandancia de policía se enteró de labios del sereno sobre la aparición de la mujer, que ya se le conocía como la mujer de la medianoche, porque algunos noctámbulos decían haberla visto, supuso que podía ser un delincuente que se vestía de mujer para despistar y salir a cometer fechorías. Entonces le encomendó al sargento primero, que antes había sido policía judicial, que acompañara al sereno en alguna noche, para ver si podían identificar y capturar a la enigmática mujer vestida de azul y probar si era de este mundo o bien una aparecida.
Cuando el sargento y el sereno se pusieron de acuerdo para cumplir lo ordenado, se escondieron atrás de un lavadero público y cuando ya era la medianoche, vieron que la mujer venía descendiendo por la calle del barrio de arriba. Entonces, protegidos de la luz de la luna, que estaba haciendo llena, cuando se acercó al lavadero, los dos se le tiraron encima, logrando sujetarla para saber quién era.
Al tenerla agarrada y quitarle la madrileña, le vieron la cara y descubrieron que no se trataba de una mujer, sino de un varón llamado Celedonio Gudiel, que se disfrazaba de mujer porque tenía como querida a la esposa de Regino García, y por eso salía de noche vestido de mujer para encontrarse con Celina y mantener el secreto, porque aunque era casada, estaba separada del marido y ya estaba tramitando el divorcio.
Lo que procedía era conducirlo a la comandancia y encarcelarlo por adulterio; aunque era el intendente el que tenía que disponer lo procedente. Pero, ante los motivos de Celedonio para salir como la mujer de la medianoche y sabiendo los captores que su aparición de esa forma y a la hora de los espantos y aparecidos, era por motivos poderosos del amor, decidieron que siguiera su camino, pues consideraron que en justicia no había algún delito en eso de vestirse de mujer para encontrarse don Celina.
Así que no lo detuvieron y se regresaron a la comandancia, informándole al jefe que no encontraron nada y que el parte era sin novedad. Y dicen que en las calles y callejones del pueblo nunca se vio de nuevo a esa mujer, que de todos modos no se trataba de una aparecida.







