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Al realizar un análisis del trabajo de investigación elaborado por parte de Transactional Records Access Clearinghouse TRAC, se especifica que las denegaciones de peticiones de  asilo por parte de inmigrantes de varias nacionalidades ante las cortes de inmigración de Charlotte, Carolina del Norte,  Estados Unidos alcanzaron el rechazo en un 94.1% en el mes de junio de 2026, el nivel más alto registrado en cortes migratorias estadounidenses.

En el mes de junio, únicamente el 5.5% de los casos presentados en cortes de inmigración fueron resueltos con la concesión de asilo, y un 0.4% fue denegado para personas inmigrantes solicitantes de asilo, pero terminó con la concesión de otro tipo de alivio migratorio.

A la vez se incrementó el número de casos resueltos, ya que según los datos estadísticos consultados, los jueces de cortes de inmigración tomaron más de 14,000 decisiones sobre solicitudes de asilo únicamente en el mes de junio, datos que reflejan una tendencia en la Unión Americana.

Autorizaciones de asilo disminuyen anualmente

Las autorizaciones de asilo a nivel de la Unión Americana registra un decrecimiento en las concesiones de asilo, aclarando que no iniciaron con el segundo mandato de la administración Trump, sino fue en la administración Biden, ya que al finalizar el gobierno la tasa de concesión había decaído al 32%, después de haberse superado el 50% anteriormente durante su administración, la tendencia continuó con Trump y se aceleró, ya que los registros de junio de 2026, la tasa nacional de concesión había descendido hasta 5.5%, mientras las denegaciones de peticiones de asilo alcanzaron el 94.1%, lo que significa que 94 de cada 100 decisiones de asilo que fueron emitidas por los jueces de cortes de inmigración durante dicho mes terminaron en una denegación de asilo.

Cambia el cuerpo de jueces de inmigración

El incremento de denegaciones de peticiones de asilo, también se debe a que se realizó un profundo cambio de jueces migratorios en la actual administración Trump, pues según los registros consultados de la Oficina Ejecutiva para la Revisión de Casos de Inmigración (EOIR), se establece que 279 jueces fueron despedidos u obligados a presentar su renuncia durante los años fiscales 2025 y 2026 en la actual administración republicana.

Por lo que la cifra equivale al 38% de los 735 jueces de cortes de inmigración en los Estados Unidos, que estaban empleados al finalizar el año fiscal 2024, siendo el último año fiscal completo de la administración de Joe Biden.

En contraste, en los cuatro años fiscales correspondientes a la administración Biden comprendidos de 2021 a 2024, se denota que un promedio anual de aproximadamente un 5% de los jueces de inmigración renunció o dejó sus funciones, cifra muy baja a comparación de la dada anteriormente.

En la actual administración Trump durante 2026, se han contratado a 192 nuevos jueces y otros 53 de inmigración temporales se incorporaron al sistema judicial, por lo que en total 743 jueces de inmigración decidieron casos de asilo durante el año fiscal 2026, de los cuales solo 322 el 43% de ellos ya ejercían como jueces antes de que la administración Trump retornara al gobierno.

Más casos están llegando a una decisión

Posterior a que la administración Trump llevara a cabo despidos de  numerosos jueces de inmigración, las decisiones habían disminuido notablemente, ya que en noviembre y diciembre de 2025 fueron registrados aproximadamente 8,800 decisiones mensuales, apenas por encima de los niveles existentes al final de la administración Biden.

Mientras las concesiones de otorgamiento de asilo disminuyen, las cortes también están resolviendo un mayor número de casos de asilo, pues con la incorporación de cientos de jueces, se denota un trabajo más activo ya que las decisiones alcanzaron niveles récord durante algunos meses de 2026, pues tanto en abril y mayo se registraron más de 13,000 casos mensuales y en marzo y en junio, la cifra superó los 14,000 procesos resueltos.

Los datos más recientes estudiados muestran, por lo tanto, dos fenómenos simultáneos como son que las cortes de inmigración están resolviendo más solicitudes de asilo y una proporción cada vez mayor de esas decisiones está terminando en una denegación de peticiones, resaltando que en el mes de junio de 2026, esa proporción alcanzó el 94.1% a nivel nacional.

La conclusión principal sobre la disminución de autorizaciones de asilo en Estados Unidos es que el sistema de cortes migratorios atraviesa un endurecimiento histórico e institucional, impulsado por reformas estructurales en la plantilla de jueces y nuevas políticas que priorizan la rapidez de las deportaciones sobre la protección humanitaria.

Los cientos de nuevos jueces nombrados por la administración de Donald Trump provienen en su mayoría de perfiles como fiscales de migración del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) o el ámbito militar. Estos nuevos magistrados registran tasas de aceleramiento del rechazo masivo de casos de peticiones de asilo.

Los cambios procesales implementados limitan el derecho a la defensa como es el caso de la eliminación de filtros previos, ya que con las nuevas normativas de agencias como el caso de USCIS, los casos de asilo afirmativo pueden ser enviados directamente a los jueces de inmigración sin una entrevista previa, lo que satura las cortes y priva al migrante de una primera oportunidad administrativa para defender su caso.

En septiembre de 2026, el gobierno federal de Estados Unidos  implementa capacitaciones obligatorias a los jueces enfocadas en recortar los plazos de espera de los migrantes y limitar las extensiones de tiempo (continuances). Esto obliga a resolver los casos de forma exprés, imposibilitando muchas veces la recolección de pruebas contundentes o la obtención de representación legal adecuada.

En resumen, solicitar  asilo en las cortes migratorias de EE. UU. ha dejado de ser un proceso de evaluación humanitaria balanceado para convertirse en un embudo judicial adverso. La combinación de jueces con filosofías restrictivas, directrices estrictas del Departamento de Justicia y reformas destinadas a cerrar lagunas legales ha reducido las probabilidades de éxito a mínimos histórico, por lo que los inmigrantes tienen mínimas oportunidades de ganar un proceso de asilo, se advierte, sobre todo a quienes se le cancela el Estatus de Protección Temporal como opción de aplicar, se advierte.

Fernando Castro

Analista Migratorio guatemalteco. Vice Cónsul de Guatemala y Encargado del Despacho, en el Consulado ubicado en Comitán de Domínguez, Chiapas, México, desde 2018 al 2021. Director de Comunicación Social, Consejo Nacional de Atención al Migrante de Guatemala, CONAMIGUA.

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