Julio cerró como el mes con el mayor número de hechos de violencia homicida en los gobiernos de Bernardo Arévalo y Alejandro Giammattei, confirman datos oficiales. Una seguidilla de ataques armados, particularmente los ocurridos en fin de semana, alimentó las cifras. Este es el caso del 25 y 26 de julio, cuando 24 personas perdieron la vida.
Estadísticas del Ministerio de Gobernación (Mingob) establecen que julio cerró con 312 homicidios, con un aumento que viene de forma progresiva desde febrero, cuando se produjeron 174 muertes violentas; en los meses siguientes las cifras marcaron 238, 259, 298 y 256, respectivamente. Solo junio mostró una reducción en comparación con el mes anterior.
De esa forma, julio se convirtió en el más violento desde 2020. Ese año, el primero de Alejandro Giammattei, el mes con más homicidios llegó a 257 casos; en 2021 el récord se posicionó en 299, mientras que en 2023 llegó a 294.
En 2023, el último año de esa administración, el mes más violento contabilizó 280 muertes.
En 2024, ya con Bernardo Arévalo como presidente, los números se mantuvieron relativamente cerca. El primer año, el mes con más homicidios registró 298. En el segundo año, alcanzó las 305 víctimas, ya muy cerca de la cifra de julio pasado, muestra la Plataforma para la Comunicación de Datos Estadísticos de la Incidencia Criminal (Pladeic) del Mingob.
Durante el último año de Jimmy Morales, un año antes de la pandemia de covid-19, el mes con el registro más elevado fue de 395, seguido de otros tres meses que superaron las 300 muertes homicidas.
Gobierno planteará nueva estrategia de seguridad ante frentes de violencia
¿QUÉ DICE EL GOBIERNO?
El dato más reciente fue llevado como consulta a la Unidad de Comunicación del Ministerio de Gobernación. Eran tres interrogantes claras. La hipótesis que pudo propiciar el incremento, acciones a tomar desde la cartera para revertir el número de homicidios; y el plan de cara a las elecciones 2027.
El Mingob explicó algunas estrategias de seguridad que fueron implementadas: el Plan Seguridad Mundialista, por medio del cual integrantes del crimen organizado y delincuencia común estuvieron limitados debido a las acciones que se tomaron.
Destacan los planes Chimaltenango, San Antonio Chinautla y El Progreso, en agosto. También el Plan La Verbena, en la zona 7; y el Plan Colonia La Reinita, zona 6, ambos entre mayo y junio.
Comunicación Social de la cartera de Seguridad también subraya que las fuerzas policiales efectuaron varias acciones con el objetivo de incautar armamento y efectuar la aprehensión de integrantes vinculados con el crimen organizado y la delincuencia común, lo cual pudo derivar en acciones violentas posteriores.
Por lo pronto, hay un trabajo conjunto y coordinado entre Inteligencia Civil, Inteligencia Militar, el Ejército de Guatemala, Subdirección General de Investigación y Subdirección General de Operaciones de la PNC, por medio de lo cual se están generando alertas de inteligencia y planes de prevención focalizados.
Comunicación Social también respondió sobre la latente preocupación de violencia en la antesala de las Elecciones 2027.
«Se han activado las mesas de prevención de conflictividad para identificar de forma temprana riesgos locales, garantizar el ejercicio de los derechos civiles de la población y asegurar que ninguna estructura criminal interfiera en el normal desarrollo de las actividades cívicas en el territorio nacional, trabajo que se desarrolla en conjunto con el Tribunal Supremo Electoral (TSE), Ministerio Público (MP) y otras entidades», afirmó la fuente.
Luego del fin de semana del 24 y 25 de julio, cuando se registraron múltiples ataques armados, las autoridades del Ministerio de Gobernación (Mingob) encabezaron una conferencia de prensa en la que anunciaron un replanteamiento de la estrategia de seguridad. Además fueron enfáticos en que el principal reto ha sido el desplazamiento de la violencia hacia sectores con una menor presencia policial.
Según el Ministro Marco Antonio Villeda el Plan Centinela Escuintla y Metropolitano provocaron que los grupos delincuenciales se trasladaran hacia otros puntos del país con menos control por parte de la policía, que no eran considerados prioritarios en el plan por la baja o nula incidencia criminal.
Villeda en aquel entonces aseguró que el repunte de la violencia también se debe a hechos vinculados con pandillas y extorsiones o por «limpieza social».
DESPLAZAMIENTO TERRITORIAL
Para el exdirector del Sistema Penitenciario y analista en seguridad y criminalidad, Eddy Morales, julio rompió con la tendencia de una baja en la tasa de homicidios del primer y segundo trimestre del año. Ese dato es el número de homicidios por cada 100 mil habitantes.
Morales justificó que el incremento de violencia, o la percepción de mayor criminalidad, también habla de cómo la violencia se ha ido a otros departamentos que antes reportaban menos incidentes o a municipios aledaños de la ciudad capital.
«Después de haber realizado una serie de operativos, una serie de estrategias y tácticas de seguridad con fuerzas combinadas, estamos hablando entre la Policía Nacional Civil (PNC) y el Ejército, inmediatamente se empiezan a desplazar», compartió en sus análisis, que coincide con lo que el Gobierno sostiene.
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Agregó a la problemática, el conflicto entre las estructuras criminales por el narcomenudeo y cree que la mayoría de las muertes no son fortuitas, sino que responden a un ataque planificado.
Para abonar al fenómeno, el exdirector del Sistema Penitenciario mencionó las fallas en el sistema de justicia, la corrupción dentro del mismo o «la posible direccionalidad de la oposición política», lo cual no es nada nuevo, aseguró.
Morales considera que la criminalidad está fuera de las capacidades actuales que tiene el Gobierno de turno debido a la herencia de problemas estructurales, como el deterioro de la justicia y las fuerzas de seguridad.
DEBILITAMIENTO INSTITUCIONAL
Por el contrario, el analista de seguridad Mario Polanco responsabiliza el repunte criminal, en buena parte, al manejo ministerial de las últimas autoridades.
Polanco señala que desde el Ministerio de Gobernación se ha justificado el incremento de violencia como una situación de percepción o responsabilidad del último Gobierno; no obstante, es algo insostenible.
«Lo que se está diciendo es que no enfrentó de manera eficaz la criminalidad», subraya el analista.
A criterio de Polanco, el primer ministro de la actual administración, Francisco Jiménez, «no tenía capacidad» y recordó que cuando estuvo en la misma cartera durante el gobierno del expresidente Álvaro Colom, también se «alcanzaron picos de violencia».
El analista consultado fue crítico en que ninguno de los últimos tres gobiernos ha tenido la capacidad de implementar políticas en materia de seguridad para contrarrestar la violencia. «El ministro que más daño le hizo al Ministerio de Gobernación, el más nefasto que hemos tenido, fue —Enrique— Degenhart, durante la administración de Morales», resaltó.
A su juicio, en el gobierno de Otto Pérez Molina, a pesar de terminar mal por los señalamientos de corrupción, es de destacar la implementación de fuerzas de tarea y focalización en zonas.
Bajo ese contexto, considera que el actual ministro Villeda, «ha tenido que fortalecer ese ministerio y empezar desde cero».
Polanco cree que hay municipios y sectores a los que se les debe prestar más atención, entre ellos zona 18 y posiblemente zona 12, áreas a las que hay que destinar más recursos para inversión, consideró.
ALERTA DE REPUNTE Y FOCO EN LESIONADOS
Un informe del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (CIEN) reiteró las señales de incremento y movilización de la incidencia criminal.
Entre las conclusiones que presentó uno de los investigadores, David Casasola, estaba el aumento de la violencia homicida en ciertos departamentos, como El Progreso, Chiquimula, Chimaltenango y Petén, en donde se reportaron un aproximado de 20 homicidios más en cada territorio comparado con el mismo periodo en 2025.
«Hay otros departamentos que no tienen usualmente muchos homicidios y están empezando a registrar una mayor cantidad de hechos», agregó Casasola.
Según el CIEN, 10 departamentos concentran el 85% de los homicidios registrados hasta junio de 2026, mientras que únicamente el departamento de Guatemala representa cerca del 49% del total nacional.
Aumentan los homicidios y el CIEN pone la lupa sobre los casos de lesionados
En un último informe del CIEN también resaltaron que el primer semestre de 2026 tuvo un número total de homicidios en comparación con el mismo periodo en 2025. En los primeros siete meses de 2026 se contabilizaron 1 mil 751 homicidios, 121 menos que los 1 mil 872 registrados el año pasado.
No obstante, le llama la atención que la cifra de personas lesionadas puede ser un dato relevante para analizar el comportamiento de los homicidios, debido a que algunos de estos casos podrían corresponder a agresiones que no lograron provocar la muerte de la víctima.








