martes, 21 abril 2026

malos hábitos

Cuando el mal se vuelve rostro: una reflexión necesaria

La experiencia del mal no es un acontecimiento irrelevante. Tanto si lo hallamos en nosotros mismos como en los demás, no nos deja indiferentes. En el primer caso, provoca desilusión, al menos en una conciencia sensible y formada; en el segundo, causa estupor, asombro y hasta miedo. Pocas veces nos encontramos frente al mal en estado puro, es decir, en su forma de perversión. No se trata de maniqueísmos ni...
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