Los combustibles se han visto afectados por la guerra entre Rusia y Ucrania. Foto La Hora: AP
Logo categoria

Por JOSH BOAK
Agencia Ap

El gobierno del presidente Joe Biden tomó agresivas medidas después de que un importante ducto de gasolina fue blanco de un ataque cibernético, entendiendo que la situación representaba una posible serie de riesgos políticos y económicos.

El cierre del ducto fue una situación que requirió la participación a gran escala de una incipiente presidencia que también tiene que lidiar con una pandemia, una recesión, una oleada de niños migrantes, el retiro de tropas de Afganistán y enfrentamientos globales de alto riesgo que pueden detonar una guerra.

El gobierno destinó la primera parte de la semana a detallar todos los pasos que implementaría para reabastecer a las gasolineras en las zonas afectadas. Entró en acción después de que hackers en busca de cobrar un rescate cerraron el viernes el ducto, que entrega alrededor del 45% del combustible de la costa este. La situación desató problemas de escasez y un incremento de precios, mismos que el gobierno se preparaba a atender.

Y entonces, horas después que se reanudó el servicio del oleoducto de Colonial Pipeline, Biden indicó el miércoles que había razones para ser optimista.

«Hemos estado colaborando muy estrechamente con Colonial Pipeline», dijo el mandatario. «Creo que van a escuchar algunas buenas noticias en las próximas 24 horas, y creo que estamos controlando eso».
Después, el presidente firmó una orden ejecutiva para mejorar la seguridad cibernética. El equipo de Biden también aprovechó para utilizar la situación como una de las razones para aprobar el plan de Biden de destinar 2,3 billones de dólares a la infraestructura.

El secretario de Transporte, Pete Buttigieg, destacó que el ataque cibernético fue un recordatorio de que la infraestructura es un tema de seguridad nacional y que se necesitan inversiones para una mayor seguridad.

«Esto no es un extra, esto no es un lujo, esto no es una opción», dijo a reporteros en la Casa Blanca el miércoles. «Esto debe ser clave en la manera como reforzamos la seguridad de la infraestructura».

El gobierno tomó distintas medidas para atender el abasto de combustible en las zonas afectadas.

El Departamento de Transporte evaluaba cuántos buques pueden transportar combustible al Golfo de México y la costa este. Se han emitido exenciones para expandir el horario de traslado de combustibles por carretera. La Agencia de Protección Ambiental también otorgó exenciones sobre las mezclas de gasolina y otras regulaciones a fin de facilitar el suministro.

La compañía Gasbuddy.com encontró que, en Carolina del Norte, el 28% de las gasolineras se quedaron sin combustible. En Georgia, Carolina del Sur y Virginia, el 16% de las estaciones se quedaron sin gasolina.

Pero la repentina escasez tras el hackeo del viernes es un ejemplo de los desafíos que pueden surgir en cualquier momento para una Casa Blanca que debe responder constantemente a los eventos a nivel mundial. Los legisladores republicanos no tardaron en criticar al gobierno por cancelar previamente los planes para la construcción del oleoducto Keystone XL procedente de Canadá. Biden canceló el permiso por la posibilidad de derrames y de un posible empeoramiento del cambio climático por el consumo del crudo de arenas bituminosas que habría trasladado el ducto.

Artículo anteriorMineco y Agexport: Reformas a Zonas Francas podrían generar hasta 32,000 empleos
Artículo siguienteCaen a mínimo las solicitudes de ayuda por desempleo en EE. UU.