El quarterback Patrick Mahomes (15), de los Chiefs de Kansas City, corre con el balón en el partido ante los Broncos de Denver. FOTO LA HORA: AP/ED ZURGA

KANSAS CITY, Misuri, EEUU.
AP

Los Chiefs convirtieron el Arrowhead Stadium en su propio parque de diversiones invernales, y se deslizaron sobre la nieve hacia una victoria fácil sobre Denver, de cara a otros playoffs en los que lucen con grandes posibilidades.

Patrick Mahomes lanzó para 340 yardas y dos touchdowns, incluyendo estupendos envíos a Tyreek Hill y Travis Kelce, para que Kansas City doblegara ayer 23-3 a los Broncos.

“Fue asombroso, muy divertido”, opinó Mahomes, quien no pareció resentir el golpe en una mano que sufrió la semana pasada. “Los Chicos afrontaron esto. Sabíamos que iba a nevar. Practicamos mucho en condiciones frías. Así que uno se acostumbra a esto”.

Hill atrapó cinco pases para 67 yardas y ambas anotaciones, mientras que Kelce aportó 11 atrapadas para 172 yardas y se convirtió en el primer tight end en la historia de la NFL con cuatro temporadas consecutivas de 1.000 yardas mediante recepciones.

Los Chiefs (10-4), que son ya campeones de la División Oeste de la Conferencia Americana, vencieron a los Broncos por novena ocasión seguida. Denver (5-9) no ha ganado en Kansas City desde el 27 de septiembre de 2015.

La ofensiva de los Broncos fue tan inoperante que Kelce sumaba más yardas mediante recepciones al inicio del cuarto periodo que la ganancia total de Denver (139 yardas). Phillip Lindsay se vio completamente frenado y la ex estrella de Missouri Drew Lock _que creció en Lee’s Summit, un suburbio de Kansas City_ tuvo problemas no sólo con el clima sino con una estoica defensa de los Chiefs.

El mariscal de campo completó 18 de 40 envíos para 208 yardas y una terrible intercepción en la zona de anotación.

Los Broncos terminaron con 251 yardas y completaron sólo cinco de 14 pases en tercera oportunidad y 1 de 3 en cuarta. También recibieron siete penalizaciones para 72 yardas y no pudieron anotar en ninguna ocasión que llegaron a la zona roja.

Copos de nieve comenzaron a caer en la noche, mucho antes de lo que predijeron los meteorólogos y la intensa nieve causó grandes problemas para la gente que intentaba llegar al estadio. Esto incluyó al corredor de Kansas City LeSean McCoy y el receptor Sammy Watkins, quienes llegaron tarde al calentamiento previo por el intenso tráfico.

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