Colombia terminó como líder del grupo K tras empatar 0-0 con Portugal este sábado en Miami, en un partido en el que los cafeteros hicieron más en busca del triunfo y que mostró a un equipo luso muy conformista.
Con este resultado, Colombia jugará los dieciseisavos de final contra Ghana el 3 de julio en Kansas City, mientras que Portugal se enfrentará a Croacia el 2 de julio en Toronto, y en octavos de final podría medirse a España.
La fiesta de Colombia estuvo a punto de ser completa en el descuento, pero un gol de Davinson Sánchez fue anulado por un fuera de juego milimétrico, de esos que solo capta el VAR.
El seleccionador colombiano, Néstor Lorenzo, había advertido en la previa que este partido llegaba mucho antes de tiempo por la calidad de ambos equipos, y no se equivocó: la primera mitad tuvo de todo, menos goles, y la segunda dejó una atmósfera más similar a una eliminatoria.
A los dos minutos del pitido inicial, un cabezazo de John Córdoba se marchó rozando el travesaño y puso sobre aviso a los pocos que podían tener dudas sobre la intensidad que le pondrían Colombia y Portugal, pese a estar clasificados.
Sorprendido por el arranque, el combinado luso intentó sosegar con largas posesiones a su rival y a la amplia cantidad de colombianos que copaban las gradas, pero el peligro siguió siendo de Colombia, que encontraba en Jhon Arias a su mejor activo por la derecha.
Dos arrancadas del centrocampista estuvieron a punto de subir el primer gol al marcador antes de la pausa de hidratación. Diogo Costa, con una impresionante mano a tiro de Córdoba, evitó la primera, y poco después fue un defensa portugués quien sacó sobre la línea el remate de Arias.
El balón, los duelos individuales y los rechaces eran colombianos, pero a Portugal, que aguardaba replegado su oportunidad, le bastaban tres pases seguidos para llegar al área rival, casi siempre a hombros de un Joao Cancelo inconmensurable en ataque por la derecha.
Suyo fue el centro raso que falló al despejar un defensor dentro del área pequeña y que cayó en botas de Bruno Fernandes, con tiempo de sobra para pensar en la celebración. Fusiló a Camilo Vargas, pero una mano arriba del guardameta dejó el festejo para otro momento.
Un tiro lejano de Ruben Neves, que se marchó cerca del palo derecho de Vargas, y un remate desde dentro del área de Joao Felix, aprovechando un despiste de la zaga colombiana tras un saque de banda, metieron el miedo a una Colombia que fue de más a menos y agradeció el final de la primera mitad.
El segundo tiempo dejó la sorpresa de la salida de Cancelo, que una vez más volvió a ser letal en ataque y frágil en defensa, por Diego Dalot, así como la entrada de Joao Neves por Ruben Neves.
Néstor Lorenzo no tardó quince minutos en mover el banquillo, y Richard Ríos estuvo a punto de darle la razón con el cambio cuando remató desde segunda línea un centro lateral, pero su disparo no encontró puerta ante la atónita mirada de Costa.
Colombia seguía siendo más propositiva, pese a que le valía el empate para terminar primera de grupo, mientras Portugal parecía no estar dispuesto a forzar de más por ese premio.
Así pareció entenderlo Lorenzo, que apostó por dar descanso a Jhon Arias y a James Rodríguez a los 75 del partido. El mediapunta hoy dirigió bien el ataque colombiano y gozó de un par de disparos lejanos peligrosos.
La entrada de Daniel Muñoz, quien hoy comenzó desde el banquillo para otorgarle descanso, generó dos nuevos chispazos colombianos a falta de cinco minutos, pero el marcador no se movió, pese al tanto anulado a Sánchez.
Redacción Deportes, 27 jun (EFE).- La República Democrática del Congo (RDC) se clasificó por primera vez a segunda fase de una Copa del Mundo gracias a la victoria por remontada 3-1 lograda este sábado frente a Uzbekistán en un partido jugado en el Estadio de Atlanta que le bajó el telón al Grupo K.
La RDC logró la histórica clasificación, con su primer triunfo en un Mundial, al terminar con 4 puntos en la tercera posición de su zona y su rival en los dieciseisavos de final será Inglaterra el miércoles 1 de julio.
Uzbekistán se despide con una pobre presentación en la que perdió los tres partidos jugados.
A diferencia de los dos encuentros anteriores, en los que perdió frente a Colombia y Portugal, esta vez Uzbekistán salió a buscar la victoria desde el inicio y eso lo sintió la República Democrática del Congo, que se notaba sorprendida y además incómoda sin la posesión de la pelota.
El primer campanazo lo dieron los uzbekos apenas al minuto de juego, cuando festejaron un gol que fue anulado por fuera de lugar de Dostonbek Khamdamov.
Sin embargo, a los diez minutos sí pudieron celebrar sin ninguna duda la anotación de Eldor Shomurodov, quien recibió un pase elevado y a plena velocidad entró al área y soltó un disparo de zurda imposible de contener para el portero congoleño. Golazo.
El tanto de los dirigidos por el italiano Fabio Cannavaro generó una rápida reacción de la selección congoleña, que buscó el empate con jugadas veloces por los laterales.
A los 16 minutos, Nathanael Mbuku logró la igualdad con un poderoso remate de media distancia, pero el VAR mostró que en la jugada previa le dio una cachetada al uzbeko Sherzod Nasrullaev.
Después de esta acción, el partido se tornó entretenido, de trámite parejo, con el 58 % de la posesión para los africanos y del 42 % para los europeos, que manejaron la ventaja por el resto del primer tiempo.
En la segunda parte, Uzbekistán se refugió más por decisión propia y su intención fue sellar el triunfo en acciones de contraataque. Casi consigue el segundo gol de nuevo con Shomurodov, su mejor hombre, quien a los seis minutos probó con un latigazo que pasó cerca del larguero.
La República del Congo aceleró aún más su accionar, intentó conseguir la anotación con la mayor potencia de sus jugadores y probó las manos del guardameta Abduvokhid Nematov, quien varias veces las mostró como si tuviera puesto un candado para no dejar entrar la pelota.
Todo parecía controlado para Uzbekistán, hasta que a los 21 minutos el experimentado Abdukodir Khusanov cometió una falta ingenua en el área sobre Yoane Wissa. Penalti inobjetable que el mismo Wissa cobró con categoría para igualar el partido a los 23.
Lo que siguió hasta el final fue una avalancha provocada por la RDC. Era a todo o nada. Y fue todo, porque a los 32 minutos, Fiston Mayele, quien llevaba 20 minutos en la cancha, anotó el 2-1 a pura velocidad ante la duda del portero, y a los 90, Wissa consiguió el doblete de su cuenta para el 3-1.
Suenan los tambores, hay fiesta en la República Democrática del Congo. EFE








