Argentina, con su unidad B, y sin necesidad de utilizar a Leo Messi durante una hora, se impuso con comodidad a Jordania (1-3) con tres goles a balón parado -el último del capitán- y sumó una tercera victoria para acudir con la moral reforzada a Miami, donde le aguarda, en los dieciseisavos de final, la sorprendente selección caboverdiana.
Misión cumplida para el equipo de Lionel Scaloni que pasa a dieciseisavos con nueve puntos, añade un nuevo gol a la cuenta de Messi, y suma efectivos a la causa, entre ellos cinco debutantes en un Mundial: Marcos Senesi, Giuliano Simeone y Nico Paz, como titulares, y Valentín Barco y José Manuel López, al entrar en el segundo tiempo.
Para la modesta Jordania, que dejó momentos de buen fútbol ante Austria y Argelia, el examen fue satisfactorio, porque no le perdió la cara al partido, pese a que en la primera media hora quedó expuesta a recibir una goleada fruto de sus errores.
Errores gruesos, como cometer una falta a Julián Álvarez al borde del área y colocar mal la barrera, ofreciendo a Gio Lo Celso suficiente hueco para enviar el balón a la red (m.19) o golpear la cara de Marcos Senesi, diez minutos después, al tratar de despejar un remate que había enviado al larguero Lautaro Martínez. El penalti, revisado en el VAR, lo transformó el propio delantero del Inter.
Marcaron, además, dos jugadores necesitados de gol. Lo Celso, porque las lesiones le han ido relegando a un papel secundario, y Lautaro porque, aunque oculta bajo el fulgor de Messi, su sequía n partidos oficiales comenzaba a ser llamativa: desde que lo hizo contra Perú, en las eliminatorias, el 19 de noviembre de 2024.
Un partido tan plácido que tras el entretiempo, Argentina mostró un punto de relajación. Aunque se volvió a acercar al gol con Lautaro y vio anulado otro a Lo Celso por fuera de juego, una desatención defensiva, con Leandro Paredes le sirvió a Moussa Altamari para dejar al ‘Dibu’ sin la posibilidad de sumar la nueva meta a cero que perseguía.
Un toque de atención que fue suficiente para enviar a Messi al campo a la hora de juego, dándole la oportunidad de distanciarse de Kylian Mbappé y Erling Haaland en la carrera por la Bota de Oro.
Una oportunidad que el capitán no desaprovechó en la segunda ocasión que le brindaron los jordanos al borde del área. Un golpe franco centrado que el 10 convirtió en su sexto gol en un Mundial del que, por el momento, es el jefe. A la espera de que la fase eliminatoria pueda ponerle, a él y a la campeona del mundo, en mayores apuros.
Argentina ya se había garantizado el primer lugar de su zona y Jordania se había despedido una fecha antes, por lo que el juego disputado este sábado en Kansas City era el encargado de decidir quién acababa segundo y quién ocupaba el tercer lugar.
La diferencia de goles sobre su rival de turno llevó a que a Austria le bastara con el empate para mantenerse por encima de ellos, aunque poco le importó esto.
A los 28 minutos de la primera parte, Marko Arnautovic aprovechó un pase largo de David Alaba y definió ante la salida del portero para adelantar en el tanteador a los dirigidos por Ralf Rangnick.
Obligado al menos a conseguir un punto, Argelia no tardó en responder. Rafik Belghali avisó con un disparo que se perdió por poco y Fares Chaibi lo hizo con uno que se estrelló contra el vertical izquierdo.
La tercera fue la vencida. Figura de la primera parte, Belghali capturó un balón dentro del área y con un potente disparo ante el que nada pudo hacer Alexander Schlager marcó el empate.
En el comienzo de la segunda parte Austria volvió a golpear. Konrad Laimer desbordó por el sector derecho, envió el balón al medio y Marcel Sabitzer convirtió con un golpe certero el 1-2 parcial.
Argelia sabía nuevamente que necesitaba sumar y otra vez fue adelante para buscar un gol que no tardó en conseguir.
Houssen Aouar fabricó una espectacular jugada por la izquierda, ingreso al área con el balón en sus pies y allí lo cedió a Riyad Mahrez para que el exjugador de Manchester City disparara casi que sin oposición y sellara el 2-2 a los 60 minutos.
Pasados los 90 minutos todo hacía indicar que el resultado no tendría cambios, pero los equipos se habían guardado lo mejor para un final increíble.
Mahrez marcó nuevamente a los 93 e invirtió la posición de estos equipos en la clasificación, aunque de inmediato todo volvió a quedar como al principio cuando Sasa Kalajdzic empató para Austria a los 96 minutos.
De esta forma, el juego se fue con un empate y dejó definidos todos los cruces de los dieciseisavos de final.
Austria se aseguró el segundo lugar y volverá a enfrentarse a España luego de muchos años sin hacerlo. La última vez fue un amistoso jugada en noviembre de 2009 que acabó con victoria de la Roja por 1-5 con tantos de Cesc Fábregas, Dani Güiza, Pablo Hernández y David Villa en dos oportunidades.
El duelo entre austríacos y españoles será el 2 de julio en Los Ángeles.
Mientras tanto, Argelia se convirtió en el último clasificado a los dieciseisavos y allí se medirá con Suiza, el mismo día en Vancouver.
La de este sábado se convirtió en una de las mejores actuaciones de los africanos en la historia de la Copa del Mundo, certamen en el que solo había superado la fase de grupos en Brasil 2014.








