La higiene de manos es fundamental para evitar la propagación de infecciones y enfermedades, como quedó demostrado durante la pandemia por la COVID-19. Foto La Hora. Europa Press/DPA.

La higiene de manos es fundamental para evitar la propagación de infecciones y enfermedades, como quedó demostrado durante la pandemia por la COVID-19. Sin embargo, UNICEF estima que 3 de cada 10 personas en todo el mundo carecen de instalaciones básicas para lavarse las manos con agua y jabón; y que unos 700 niños y niñas mueren al día por enfermedades causadas por un agua, saneamiento e higiene inadecuados.

Con motivo de la celebración del Día Mundial del Lavado de Manos, que se celebra este 15 de octubre, UNICEF denuncia que la carencia de instalaciones para lavarse las manos con agua y jabón en su casa afecta a unos 2.300 millones de niños y sus familias en todo el mundo.

Además, señala que tan solo la mitad de los centros de salud en el mundo tienen un servicio básico de higiene de manos. Tampoco disponen de estas infraestructuras 2 de cada 5 escuelas (cerca del 42%), lo que afecta a más de 800 millones de niños y jóvenes.

Las implicaciones y beneficios del lavado de manos son numerosas ya que reduce la carga de múltiples enfermedades causantes de problemas crónicos para la salud y el desarrollo de los niños y niñas, reduce las tasas de absentismo escolar hasta en un 43% y ayuda a mejorar el bienestar, la dignidad, la satisfacción escolar y la productividad, según UNICEF.

Por su parte, AUARA quiere recordar que el acto cotidiano de lavarse las manos es extraordinario para millones de personas y que, a través de la solidaridad y la cooperación al desarrollo, es posible mejorar sus condiciones de vida.

La empresa social que destina el 100% de sus dividendos a facilitar agua potable y saneamiento a poblaciones de países en vías de desarrollo ha instalado sistemas de saneamiento e higiene en siete colegios de Camboya, India y Etiopía, permitiendo que cerca de 2.000 alumnos y profesores puedan cada día proteger su salud a través del lavado de manos.

 

El impacto social de estos proyectos, cuantificado mediante el retorno social de la inversión (SROI) realizada para construir estas infraestructuras, es superior a 103.300 euros, como señala la compañía.

En la misma línea trabaja la Fundación We Are Water que ha ayudado, desde su creación en 2010, a frenar las enfermedades transmitidas por el agua en mal estado y la falta de saneamiento e higiene con 83 proyectos en 31 países.

Estos proyectos han contribuido a detener la diarrea y las infecciones respiratorias entre sus más de 3,5 millones de personas beneficiadas, así como a frenar la propagación del coronavirus, a través de los diferentes proyectos puestos en marcha y relacionados con la práctica de una buena higiene. Para ello, ha impulsado instalaciones de saneamiento, pozos, manantiales y campañas de concienciación.

Artículo anteriorMéxico enviará a 15 guardias nacionales a Mundial de Catar para auxiliar a su afición
Artículo siguienteFoden firma extensión de contrato con el City hasta 2027