
Mucha gente, sobre todo en el sector privado, no entiende el tremendo poder acumulado por los Alejos, Gustavo y Felipe, en el tema de la cooptación de la justicia y lo que se proponen. Acostumbrados a que nuestra justicia haya estado tanto tiempo al servicio de la impunidad, no se le pone atención al hecho de que ahora se trata de ponerle de verdad la tapa al pomo y que uno de los pasos esenciales para ese fin es acelerar el control sobre la Corte de Constitucionalidad, en lo cual ayer se dio un importante paso cuando la Corte Suprema de Justicia, escudo probado y efectivo de Felipe Alejos para evitar las sindicaciones en su contra, a toda prisa y sin recato eligió a Roberto Molina Barreto como nuevo Magistrado de la CC, lo cual fue a toda prisa oficializado casi de inmediato por el Congreso que ya lo juramentó.
Molina Barreto y el partido político que lo postuló a la Vicepresidencia, el de Zury Ríos, son parte de la llamada alianza oficialista en el Congreso que no ha querido elegir magistrados dentro de los parámetros dispuestos para la CC y eso explica esa forma tan diligente en que actuó el pleno de diputados en este caso.
El tema es que Gustavo Alejos, desde el hospital en el que guardaba prisión, trabajó con diligencia y precisión durante meses para estructurar a su gusto todo el aparato de la justicia del país y fue, junto a Sandra Torres, Mario Estrada, Zury Ríos y Giammattei, artífice en la consolidación de esa alianza oficialista que sería la encargada de llevar adelante su plan.
Es evidente el avance que están teniendo en su esfuerzo y debían apresurar el paso al sentir pasos de animal grande cuando el vecino del Norte puede dejar de ser un aliado de la corrupción como ha sido en los últimos tiempos bajo Donald Trump. Urge revertir todo lo que les ha frenado la Corte de Constitucionalidad y para ello les vino como anillo al dedo, tristemente, la muerte de un magistrado y la enfermedad de otro.
No debemos llamarnos a engaño sobre los fines que se persiguen y la forma en que los están trabajando en manera que no por acelerada deja de ser precisa. Para demasiada gente en el país es urgente gozar del mismo privilegio que tuvo Felipe Alejos durante todo este período de la Corte Suprema de Justicia y por ello es que gozan de apoyos importantes y hasta de financiamiento para asegurar el éxito de la misión.







