Stu Velasco

[email protected]

Comisario General (PNC) en buen uso de su retiro. Experto en seguridad ciudadana, servir a Guatemala es mi ¡mayor pasión! Criminólogo y Criminalista (UMG). Magíster Artium en Estudios Estratégicos por la Universidad Rafael Landívar. M.A. en Seguridad Pública por la Universidad Galileo. Consultor en análisis estratégico,  procesos de inteligencia, gerencia de crisis y administración de riesgos. Constructor de una mejor sociedad para nuestras futuras generaciones.

post author

Stu Velasco
[email protected]

¿Por qué es fundamental abordar esta problemática social, ante diversas que existen y que a diario millones de guatemaltecos padecemos? que nos obliga a fijarla en el mactor de prioridades de Política Pública que el Estado de Guatemala debe atender para minimizar los riesgos y amenazas que significan para cientos de miles de guatemaltecos, el no contar con una vivienda mínima que los resguarde junto a sus familias.

Situándonos en el departamento de Guatemala y en la ciudad capital, suficiente pasar sobre el puente Martín Prado Vélez más conocido como puente El Incienso, y dirigir la mirada hacia abajo: así es en el barranco; observar miles de casas-viviendas al menos así consideradas por las respetables familias que ahí habitan, en donde también hay cientos de niñas y niños que crecen y se desarrollan ahí en lo que bien podríamos definir tristemente como “viviendas de la muerte”, ya que es un área en donde de ocurrir un deslizamiento de tierra las consecuencias serían fatales, seguramente terminarían nuestras autoridades después de unos días declarándola zona cero.

Asentamientos como El Incienso existen cientos en el departamento de Guatemala, en donde vive un alto porcentaje de familias que trabajan y significan la sostenibilidad y desarrollo de la ciudad capital.

El esfuerzo del Encuentro Nacional de Empresarios (Enade) 2018 posee una alta importancia para el país; aglutinó a diversos sectores, personalidades e hizo coincidir a diversas ideologías y representaciones políticas, muchas de ellas adversas entre sí, que sin embargo mostraron notable interés y coincidieron en la urgencia de elaborar una política pública en donde el Estado atienda la demanda de vivienda de cientos de miles de guatemaltecos que por razones de trabajo y superación han migrado del interior del país hacia la ciudad capital, y dada la ausencia de una política de Estado y en otros casos la imposibilidad económica de tener acceso a créditos, o de alcanzar a pagar con sus salarios las cuotas que en el mercado se manejan en proyectos habitacionales impulsados por el sector privado, se han visto obligados a asentarse en zonas críticas de riesgo en donde sus vidas están en peligro, y su desarrollo integral familiar no es posible, y en muchos casos pasan los 30 o 40 años de vida productiva pagando alquileres de inmuebles que jamás serán propios y tampoco de sus hijos.

Seguramente si existiese una política de Estado y otra alternativa-propuesta financiera por parte del sector privado con otro tipo y niveles de créditos-cuotas, o alguna forma de alianza público privada, miles de familias aplicarían responsablemente para poseer una vivienda digna y asequible.

Dentro de las intervenciones de Enade 2018 a tomar en cuenta enfatizo: “No se trata solo de construir vivienda, sino de cómo es el lugar donde estamos viviendo”, aseveró Juan Carlos Paiz, presidente de Fundesa. El déficit habitacional es de 1.8 millones, de los cuales 1.4 millones son cualitativos (viviendas que necesitan mejora) y 400 mil cuantitativos (que es la demanda).

El exalcalde de Barcelona Joan Clos: “Para resolver los problemas urbanos, hay que generar conciencia y que todos los actores que participan en el proceso de urbanización, tanto la administración pública como la población y el sector privado, configuren un análisis y un debate conjunto, que lleven a una política nacional urbana”.

Minotchaka Matute al referirse a la atención de los asentamientos: “No se trata de que una cultura le imponga sus planes a otra cultura, es necesario trabajar en sociedad de forma colectiva”.

Abordemos el problema de la vivienda y tengámoslo presente también desde la perspectiva de seguridad pública.

Mientras escribo al respecto llueve en Guatemala y deseo ¡no suceda otro Cambray!

Artículo anteriorActualización de ingresos para el cálculo de la retención del ISR de asalariados
Artículo siguienteEl Santoral fue enriquecido