Stu Velasco

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Comisario General (PNC) en buen uso de su retiro. Experto en seguridad ciudadana, servir a Guatemala es mi ¡mayor pasión! Criminólogo y Criminalista (UMG). Magíster Artium en Estudios Estratégicos por la Universidad Rafael Landívar. M.A. en Seguridad Pública por la Universidad Galileo. Consultor en análisis estratégico,  procesos de inteligencia, gerencia de crisis y administración de riesgos. Constructor de una mejor sociedad para nuestras futuras generaciones.

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Aborrecible crimen que muchos prefieren no abordar, para algunos un tema que incomoda u ofende al ser mencionado y más cuando por medio está la fe o la aceptación, y apoyo a determinadas organizaciones nacionales o internacionales que tendrían que velar por los derechos de los más necesitados, como la decisión de delatar al familiar que aprovechando su cercanía y confianza también abusa de su sobrino, primo o hasta su propia hija e hijo, o en el peor de los casos como se denunció en su momento en propias instituciones de Estado que tendrían que cuidar a la niñez y que se convirtieron en centros de abuso sexual como los casos de la casa “Hogar Seguro” Virgen de la Asunción, que por cierto se continúa esperando justicia.

Para conocimiento de toda persona desde la que apoya el combate al abuso sexual infantil, como para todo aquel que desafortunadamente antepone su escozor que le provoca elegir entre la defensa de su fe o el apoyo de su organización, o el que calla porque todo ocurre en familia, en aras de aportar a la prevención de toda forma de abuso sexual a la que son víctimas miles de niños y niñas que tristemente un alto porcentaje de sus casos siguen ocultos ante el Sistema de Seguridad y Justicia, como a la identificación de potenciales predadores sexuales. Es importante referir cuáles son las señales de alerta que debemos saber identificar en la niñez que pudiera estar siendo víctima de este perverso crimen.

Todo el que tenga oportunidad de observar y tratar con nuestra niñez debe conocer cuáles son los indicadores físicos y psicológicos del abuso sexual a niñas y niños a los que debemos estar vigilantes. Dentro de los físicos están: Dificultad para caminar o sentarse, lesiones, desgarros, magulladuras en los órganos sexuales, irritación del área anogenital, infecciones en zonas genitales y urinarias, enfermedades venéreas, presencia del esperma, embarazo, dificultades manifiestas en la defecación, hemorragias por la vagina o por el recto, ropa interior manchada o rota, hematomas en el cuerpo, especialmente en los genitales.

También existen consecuencias psicológicas conductuales que experimentan las niñas y niños que están siendo abusados sexualmente: Comportamiento suicida, evidencia de abusos o molestias sexuales en sus dibujos, juegos o fantasías, masturbación excesiva, conocimientos y conducta sexuales impropios a su edad, interés excesivo o evitación de todo relacionado con la naturaleza sexual, comportamiento seductor, depresión o aislamiento de sus amigos y familia, desorden del apetito (pérdida, anorexia, bulimia), regresiones, incapacidad para controlar esfínteres, llanto continuo, excesiva agresividad.

La identificación de los abusadores sexuales es importante, sin embargo, saber que en su mayoría estos tienen una conducta social “aceptable”, es decir rara vez muestran signos específicos de su desviaciones, sin embargo, muchos de ellos buscan tener acceso y proximidad a sus víctimas, por lo que buscarán roles de trabajo que le permitan estar en contacto con menores, dentro de sus modos operandi está primeramente construir una relación de confianza con el menor que pretenden abusar, en muchas ocasiones iniciando juegos de contacto físico para así iniciar progresivamente sus abusos sexuales, sin que el menor los detecte como tal.

Por lo que corresponde, NO dejar al total resguardo de terceros, profesores, instructores, guías, pastores, sacerdotes, familiares etc. a nuestros hijos-familiares, sino que verificar in situ del comportamiento de ellos y estar vigilantes a los indicadores que presentan los niños y niñas víctimas de abusos.

Señora Fiscal General y Procurador General de la Nación, los casos de abuso sexual denunciados en la Casa Hogar Virgen de la Asunción deben ser resueltos y procesados los responsables.

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