Edith González

Si el demonio me tentare diré que no hay lugar, porque el Día de la Santa Cruz dije mil veces Jesús.
Oración  católica.

Cuentan que el general romano Constantino antes de una dura batalla tuvo un sueño en el que contempló  una cruz luminosa y una voz que le decía: «Con este signo vencerás». Por lo que colocó  en todos los estandartes y banderas la cruz. Al ganar la batalla y convertirse en   emperador  hizo respetar la Cruz por todo el imperio. Decretó el cese de persecución a los cristianos y la libertad religiosa.  Su madre Elena se dedicó a buscar  la Cruz, la que  se halló en la excavación que realizaron  los arqueólogos y albañiles que  contrató, para  derribar un templo romano que se había construido sobre el monte calvario,  encontrando la cruz  por lo que  edificó allí  un suntuoso templo.

El obispo de Jerusalén y  muchos creyentes llevaron la cruz  en  procesión por las calles de la ciudad. A raíz de estos acontecimientos se implantó esta fiesta por todo el orbe cristiano.  En España  la celebración  es muy antigua, se celebraba ya en el siglo VII.

Se cuenta también que este día marcaba el inicio de la época lluviosa que causaba estragos en las construcciones de adobe y barro, por lo que  se involucra a los albañiles en la celebración.  Y esta razón los motivó a colocar cruces en el lugar donde laboran, como ritual de protección en sus obras. Asociando, desde entonces, la celebración   a los albañiles.

Este día se celebra en varios países de Latinoamérica y cada lugar le ha agregado algo de su cultura. Aquí en Guatemala se observan coloridas decoraciones con papel y plásticos, cruces, aguardiente y comida.  Los   albañiles  colocan una cruz decorada en la obra, realizan una convivencia y en algunos lugares una misa.

Una de las  celebraciones más conocidas,  de este día, es la procesión del Niño en  el lago de Amatitlán.  Sin embargo, refiere el cronista de San Martín Jilotepeque, Miguel Ángel Car, que  su abuela le contaba que recordaba la celebración desde que era niña. Lo que nos  da idea de lo antigua que esta fiesta es en esta comunidad.  La que cada  2 de mayo se reúne en familia    para  retirar la cruz  del altar elaborado el año anterior  y desvestir la cruz, o quitarle todo el adorno, para vestirla con un adorno nuevo y prepararse para   caminar   junto a sus vecinos a la iglesia  para asistir a la misa   de siete, llevando  en sus manos la cruz. En algunos  casos portan una por familia y en otros cada miembro de la familia decide llevar su propia cruz. Luego de ser bendecidas  al concluir  la misa,  se reúnen  en la plaza y marchan en  una procesión. Al final de la cual las familias retornan a sus viviendas en donde se reúnen para poner la cruz en el nuevo altar previamente elaborado y celebrar,  con  atol  de pelotas, subanik y tamalitos de  masa.

El fotógrafo  San Martineco, Ángel Elías, miembro de la Asociación de Cronistas de Guatemala, captó con su lente  la celebración. La muestra  se exhibe  en el Fondo de Cultura  Económica en la 6ª. avenida y   8ª. calle, zona 9.  Visítela y conozca más de su país.

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