Al Gobierno le salió el tiro por la culata porque la ofensiva diplomática en contra de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala, que pretendía cambiar de alguna manera el mandato de la CICIG además de la destitución del Comisionado Iván Velásquez, tuvo efectos totalmente contrarios y tanto en la Organización de Naciones Unidas como en los Estados Unidos, se produjeron expresiones que fortalecen el trabajo que ha venido realizando el actual Comisionado.

La primera parte de la ofensiva se llevó a cabo en Washington donde hubo acercamientos tanto con miembros del Departamento de Estado como con congresistas, especialmente de la base evangélica republicana que ha venido trabajando intensamente el Embajador Espina, y fue entre ese sector que encontró eco la queja guatemalteca contra la Comisión. Pero en el Departamento de Estado el Subsecretario Thomas Shannon quien de viva voz y frente a frente, comunicó a la Canciller de nuestro país que Estados Unidos apoya la lucha contra la corrupción y específicamente a la CICIG. Del hecho informó aquí la Embajada Norteamericana porque no hubo ninguna comunicación al respecto de la Cancillería.

Shannon es un funcionario de carrera con muchos años de servicio y a punto de retirarse en medio del respeto de la comunidad diplomática del mundo y por lo tanto no faltarían quienes pensaran que era una línea de la burocracia eterna del Departamento de Estado. Pero para despejar cualquier duda y dejar claro que es la línea del país y del gobierno del mismo Trump, el Secretario de Estado Rex Tillerson, nombrado por Trump y parte de su equipo, declaró no sólo el apoyo a la CICIG sino fue más lejos, diciendo que “el 2018 debe ser el año en que los países de este hemisferio restablezcan la confianza con las personas a quienes representan y que den pasos serios en contra de la corrupción”. Más claro no canta un gallo: Les quedan once meses de este año para hacerlo.

Y luego vino lo de Naciones Unidas, en donde oficialmente se expresó el apoyo al trabajo que realiza la Comisión en Guatemala y a la afirmación de la Secretaría General se sumó la de diversos organismos de la entidad, entre ellos la oficina del Alto Comisionado de la ONU para Derechos Humanos, tajante en la expresión de apoyo al Comisionado Velásquez, no obstante que el Presidente Morales estima que está violando el derecho humano a la “presunción de inocencia”, tal y como lo dijo ayer repitiendo como loro lo que usan como máximo argumento, sin entender de derecho, los enemigos de la lucha contra la corrupción.

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