Pedro Pablo Marroquín Pérez
pmarroquin@lahora.com.gt
@ppmp82
Cuestionar “la institucionalidad” en el país se ha convertido en motivo suficiente para que aquel que ose pensar distinto sea considerado un “izquierdista” por decir lo menos, pero más allá de los comentarios espurios, los que la defienden no tienen argumentos sólidos porque es imposible defender el estado actual de las cosas.
Yo no tengo nada en contra de la riqueza y su generación de forma honrada; al contrario, creo que es parte fundamental del desarrollo humano, me esfuerzo por generarla y hay que alentarla cuando se hace de manera correcta, pero con esa misma convicción considero que ese esfuerzo no es suficiente porque hay mucha gente que se ha quedado atrás y hay otros que solo han logrado subsistir gracias al esfuerzo de sus familiares que lo desafiaron todo en busca del sueño americano que ha permitido maquillar la realidad guatemalteca pues, si no fuera por ellos, nuestra economía ya habría estallado en mil pedazos.
Con esas premisas, debemos entender que el futuro de Guatemala no puede pasar por las vías del presente que se cimentaron bajo las mañas del pasado y por eso es que he dicho en reiteradas ocasiones que el debate que nos debe dominar es el de la Reforma Integral del Estado, pero la gente se pregunta cómo y por dónde empezar y por eso es que creo atinada la entrevista que ayer Prensa Libre publicó con Héctor Rosada.
Al consultarle sobre qué puede decir del Congreso, Rosada contesta: “Da liporia. Yo supongo que ustedes saben qué es liporia, es vergüenza ajena. A mí me daría vergüenza estar metido en ese Congreso. Este Congreso ejemplifica claramente el proceso acumulado de deterioro que ha tenido el Organismo Legislativo de este país, pero ese deterioro es parecido al que ha tenido el Organismo Ejecutivo y el Organismo Judicial y la Corte de Constitucionalidad. Es un deterioro institucional del Estado; ese es el problema. Nadie le ha querido entrar a eso.”
Y cuando le preguntan por el futuro de los próximos dos años dice: “Hay una cosa que sí me atrevo a decirla: Jimmy Morales no termina este período, es lo primero. Otra cosa, va a haber un proceso de destitución violenta del Congreso, y ante esa lección va a haber un proceso de sustitución o de cambio o de refundación del Organismo Judicial, y que se va a llevar de cola a la CC. Todo está dado como para eso, para hacerlo en dos años.”
“Lo malo es que van a caer a los espacios partidarios, que son la misma porquería que hemos tenido durante años. La creación de un nuevo espacio partidario yo diría que es necesaria. Yo he estado con partidos, y son una porquería todos.”.
Cito los textos pasados porque es importante que usted, estimado lector, abra los ojos y entienda que mientras mantengamos “la institucionalidad” por la que algunos se rasgan las vestiduras, NO TENEMOS FUTURO. Hoy por hoy, de nada sirve depurar si resulta que para reconstruir al país debemos volver a caer en manos de los partidos actuales que nos ofrecerán un Congreso o una constituyente como el Legislativo actual.
Hay mucha gente interesada en involucrarse más allá de un partido político y estos son algunos de los puntos que los ciudadanos deben tocar. Hemos dejado a mucha gente atrás, tenemos demasiados pobres como para sentirnos orgullosos y cómodos. Hoy nadie puede pensar en su “negocio” sin pensar en el futuro y en la sostenibilidad del país y por eso es que además de ser migrante, emprendedor, empleado o un largo etcétera, debemos ser ciudadanos dispuestos a incidir, pero sobre todo a diseñar nuestro propio futuro.







