Juan Francisco Reyes López
jfrlguate@yahoo.com

La democracia conlleva la división de poderes, con el objeto de balancear y contrabalancear a la misma.

El poder legislativo en la democracia es el organismo más representativo, por cuanto se integra por senadores y/o diputados electos para representar en su conjunto al pueblo, por distritos o listados nacionales como es el caso de Guatemala, donde existe una sola cámara integrada por diputados distritales y nacionales.

El pleno del Congreso de la República se rige por una ley propia, denominada Ley de Régimen Interior; sin embargo, la Constitución Política de la República establece las normas fundamentales de lo que es el Congreso, las obligaciones y derechos, así como las funciones de los legisladores.

Dentro de dichas normas está claramente establecida la obligatoriedad de sesiones solemnes. Esta circunstancia se da en numerosos parlamentos. Coincidentemente en Estados Unidos se realizó, hace pocos días, una sesión solemne, donde senadores y diputados recibieron al presidente de ese país, Barack Obama para escuchar lo que se denomina “El mensaje de la unión”, que no es más que el rendimiento de cuentas que el poder Ejecutivo le hace al pueblo de Estados Unidos, a través de un mensaje solemne, de lo que han sido sus logros y de lo que aspira realizar en el siguiente año.

En nuestro país, la Constitución establece la obligación del Presidente de la República de presentar un informe de rendición de cuentas anualmente; por no decir expresamente que debe hacerlo de forma personal en la sesión solemne del día 14 de enero de cada año, los últimos tres presidentes: Óscar Berger, Álvaro Colom y Otto Pérez, de forma improcedente e incluso tontamente, no lo hicieron, contribuyendo con ello a faltarle el respeto a la representación del pueblo, a estimular aún más la falta de comunicación y como consecuencia la falta de coordinación y respeto que debe existir entre poderes, con las consecuencias negativas que todos conocemos.

El presidente Barack Obama efectuó su último mensaje a la nación por cuanto este es el último año de su gestión. Todos los senadores y diputados Republicanos y Demócratas, el Gabinete del Ejecutivo y las cabezas de todo el Gobierno de los Estados Unidos estuvieron presentes, escucharon su informe con la educación y respeto que merece un presidente, a quien se le respeta por ser institucionalmente la persona de mayor jerarquía dentro de un Gobierno.

Específicamente, en su mensaje Obama dijo: “A igual trabajo, igual salario”, también señaló que “es urgente actualizar los salarios mínimos”, reconociendo con ello que la principal forma de redistribuir la riqueza son los salarios.

En la sesión solemne del 14 de enero en Guatemala, como lo  hizo hace algunos años Leonel López, presidente del Legislativo saliente, nuevamente el presidente Luis Rabbé y su junta directiva retrasaron la hora del inicio de la sesión solemne de forma abusiva, provocando que algunos de los invitados se ofendieran e incluso se retiraran del hemiciclo. Ello también implicó retrasar el programa de traspaso de mando, lo cual no solo deja de ser institucional sino conlleva una falta de respeto a todos los presidentes, vicepresidentes y delegaciones invitadas, abochornando al país y a todos los guatemaltecos.
¡Guatemala es primero!

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