Lic. Douglas Abadía Cárdenas
douglas.abadia@gmail.com

Mientras que la primera se centra en la dinámica del poder a favor de intereses privados, la segunda se refiere al buen uso y práctica del poder a favor de intereses públicos.

En regímenes democráticos como el caso de Guatemala, las metas del gobierno se orientan hacia la capacidad de entregar buenos servicios, y de solucionar problemas colectivos de forma eficiente.

Una parte fundamental del quehacer del gobierno se refiere al diseño, gestión y evaluación de políticas públicas.

De manera sencilla se puede definir una política pública como soluciones específicas de cómo manejar los asuntos públicos.

Las políticas públicas han sido definidas de diferentes maneras por diversos autores, conforme a circunstancias y realidades variadas. A continuación se destacan algunas definiciones importantes de las políticas públicas:

“Una política pública2 es un programa proyectado de valores, fines y prácticas…” (Lasswell)

“Las políticas públicas3 son un proceso de aproximaciones sucesivas a un objetivo deseado, donde incluso este se somete a continuas reconsideraciones…” (Lindblom)

“La política pública4 es la consecuencia de acciones que conducen (o se traducen) a una respuesta más o menos institucionalizada, a una situación juzgada como problemática…” (Nioche)

Por tanto, las políticas públicas deben entenderse como el conjunto de objetivos, decisiones y acciones que lleva a cabo un gobierno (elegido democráticamente y preferiblemente en consulta con la ciudadanía) para solucionar los problemas que en un momento determinado los ciudadanos y el propio gobierno consideran prioritarios, tomando en cuenta siempre los recursos disponibles para su elaboración, entre ellos las normas jurídicas, los recursos físicos y financieros disponibles, y sobre todo los intereses de la sociedad.

Cabe mencionar que para analizar una política pública existen tres dimensiones, cada una con sus propios instrumentos5:

* Como proceso, donde lo importante son las etapas que el proceso tiene y la forma cómo interactúan actores y factores según la etapa.
* Como instrumento de intervención desde el Estado y el gobierno, en la cual lo importante es el objetivo de la política pública.
* Como resultado, donde el principal enfoque es el impacto en la calidad del desarrollo humano y la gobernabilidad democrática.

Delimitaremos el análisis de políticas públicas en Guatemala basándonos en la intervención desde el Estado y el gobierno, centrándonos en el objetivo que buscan las 56 políticas públicas vigentes en Guatemala según el portal de Segeplan.

Guatemala tiene 56 políticas públicas que no tienen ni pies ni cabeza, pues no existe congruencia entre su razón de ser y el objetivo que se han trazado alcanzar.

Lamentablemente en Guatemala se sigue dirigiendo al Estado de manera cortoplacista, sin planificación, privilegiando intereses particulares en detrimento de los intereses de la población guatemalteca. La planificación, como cálculo que precede y preside la acción pública, es un instrumento esencial de la gestión de gobierno la cual por cierto brilla por su ausencia en nuestra realidad.

Al analizar se puede evidenciar que existe un desbalance o desequilibrio entre ambas caras de la política; (politics) como se conoce cotidianamente –la lucha por el poder– y la política como una acción pública (policy, pues en nuestro sistema político los diferentes grupos organizados bajo el amparo de la institución de derecho público llamada partido político únicamente se limitan a luchar por alcanzar el poder público, el cual ejercen en beneficio de ellos mismos y por supuesto de sus financistas y allegados; lo cual provoca que la política como acción pública sea ausente, pues no poseemos un horizonte hacia donde encaminar nuestros esfuerzos como sociedad e ir propiciando las condiciones necesarias para poder hablar de políticas públicas congruentes, coherentes y sobre todo conectadas hacia los objetivos planteados.

Además, es necesario cambiar el esquema de analizar a un gobierno, romper el esquema tradicional de evaluar de manera absoluta a un gobierno si fue bueno o malo; y por el contrario, iniciar a analizar a través de diversas herramientas la calidad de un gobierno. Es decir, analizar en función de su arquitectura institucional como la rendición de cuentas y /o las prácticas de gestión como la administración financiera.

En caso contrario, seguiremos como hasta ahora sin rumbo, provocando que todo intento de reacción por lograr avances sociales, políticos y económicos de parte del sector gubernamental sea en vano pues estaremos duplicando esfuerzos institucionales, gastando los recursos que no tenemos y sobre todo arando en el mar.
1 Compilado por Gerardo Berthin y Mauricio Espinosa del Centro Regional para América Latina y el
Caribe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Panamá, para el curso de
“Gobernabilidad Democrática Local y Procesos de Descentralización para el Desarrollo Humano,”
Escuela Virtual del PNUD, Marzo 2010.
2 2Harold Lasswell, “La concepción emergente de las ciencias de políticas.” Policy Sciences (1), pp.3-14,
1971 (Reproducido en Aguilar, Luis. “El estudio de las Políticas Públicas”. Porrúa, 1996.
3 Charles E. “The Science of Muddling Through.” Public Administration Review (19), pp.79-89, 1959.
4 Carlos Gerardo Molina. Modelo de formación de políticas y programas sociales (INDES, 2002), p. 2.
5 Jaime Torres Melo, “Aproximaciones a la Política Publica: Las Políticas Públicas como Proceso,”
Escuela Virtual del PNUD.

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