Jóvenes por la Transparencia

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Jóvenes IRIPAZ
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Actualmente, vivimos en una sociedad que necesita estar enterada de lo que sucede en otras partes del mundo, siendo las noticias y los medios de comunicación una red que nos permite obtener lo que buscamos rápidamente. Están al alcance de la mayoría, pero ¿qué sucede cuando esta conexión entre información y población está corrompida por diferentes intereses?

El problema radica en este punto: la información que se brinda en vez de alertar desinforma sobre los hechos. Guatemala es un ejemplo de esto, depende del medio que uses para informarte, encontrarás una serie de variaciones de los hechos o sucesos. Es innegable que la censura en la prensa es solo una forma de atentar contra la libertad de expresión, y en consecuencia impide a la población entender la realidad de los problemas que se viven en el país.

¿Cómo es posible dejar que las personas vivan en la ignorancia ante los eventos que llegan a afectar su diario vivir?

Guatemala siempre había estado entre 52 y 53 puntos de índice de Desarrollo Humano Sostenible, sin embargo, para 2022, obtuvo 47.20 puntos, retrocediendo de manera drástica en temas como corrupción, gobernabilidad, desarrollo humano, libertad económica y derechos básicos.

Entonces, ¿está Guatemala retrocediendo en el tiempo?

Tenemos sucesos en los que no solo ha habido un retroceso de desarrollo, sino también la privación del derecho a la libre expresión, como fue el caso de José Rubén Zamora Marroquín, en el intento de exponer e investigar aquellos casos fraudulentos dentro del gobierno guatemalteco, que han sido callados o amenazados. En un país donde el monopolio de la comunicación está limitado a un pequeño círculo de empresas, el acceso a información verídica y confiable es sumamente raro.

Dicho monopolio utiliza la información y los medios de comunicación como títeres, y, por consiguiente, también a la población; distorsionando los puntos de vista y creando divergencias entre los ciudadanos.

A pesar de estar en 2022, Guatemala parece retroceder a aquellos años donde expresarse e indagar era prácticamente un delito, y con ello, retrocediendo también a las generaciones que tendremos que luchar contra los prejuicios y los derechos que nos han sido arrebatados.

Por lo que se puede deducir que, existe un monopolio en los medios de comunicación, que oculta la realidad política, económica y social del país brindando a la sociedad puramente entretenimiento, que, a la larga, es lo que busca cada individuo, demostrando el desinterés y desconocimiento de la realidad nacional, aportándole poco o nada sobre cómo afecta la corrupción a los guatemaltecos que cada día se encuentran más sumidos en la pobreza, la ignorancia y la muerte.

Realmente, es sorprendente cómo la corrupción afecta el diario vivir del guatemalteco, convirtiéndose en víctima y victimario a la vez, estando la corrupción en la puerta de nuestras casas y simplemente la ignoramos. Siendo un ejemplo gráfico la vulnerabilidad de la libre expresión del pensamiento como un derecho inherente a todo ser humano, y, como los medios, noticieros independientes se encuentran atacados y perseguidos por el mero hecho de informar la verdad de la realidad de nuestro país, denunciando tanto la corrupción como a los corruptos. Por lo que, para finalizar, es certero citar el pensamiento del filósofo Thomas Hobbes: “el egoísmo pone a los hombres en desacuerdo consigo mismo al crear un hambre que no puede satisfacerse”.

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