Jóvenes por la Transparencia

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María Alejandra De León Quiñonez
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Jóvenes por la transparencia

Cada día, para millones de guatemaltecos resulta un reto sobrevivir en una sociedad tan desigual donde las personas en extrema pobreza se encuentran condenadas a vivir una vida donde sus derechos humanos son violados por el Estado. El Estado es el encargado de velar para que los derechos de las personas sean garantizados y protegidos, no obstante, eso ha quedado tan solo en letras escritas en papel. Hoy quiero hacer un llamado a los jóvenes guatemaltecos, por favor, no sucumban en la indiferencia ante un país que los necesita. Necesita que se preparen y tengan las habilidades suficientes para defender los derechos de las personas que no tuvieron los mismos privilegios que ustedes, ¿Y por qué les llamo privilegios?, porque cómo se podría llamar a derechos como la educación, alimentación y acceso a un sistema de salud y justicia digno a los que únicamente accede la minoría de la población.

Actualmente, vivimos una crisis política que está oprimiendo el desarrollo social, político y económico de todo un país. Guatemala está cooptada por la clase política y la oligarquía, que tienen como objetivo tomar los poderes del Estado a pesar de ser una “república”. Ser una “república” implica el respeto a un sistema de gobierno sin subordinación entre poderes, al cual se le confiere atribuciones específicas para que pueda ejercer de manera equitativa, y así brindar un balance a través de los poderes del Estado. Jóvenes guatemaltecos es imprescindible que conozcan sus derechos, derechos que son suyos, conózcanlos, entiéndanlos, respétenlos, estúdienlos y, sobre todo, defiéndanlos. La situación actual de Guatemala menoscaba nuestros derechos, y si son de las personas privilegiadas en esta sociedad, es necesario que defiendan los derechos de aquellas personas que nacieron condenadas por un país donde el interés particular prevalece sobre el común.

La situación política y social de Guatemala es nefasta: exilio de jueces y fiscales que luchaban por un futuro mejor, asaltos al Congreso, un poder judicial subordinado a los demás poderes protegiendo sus intereses, una Corte de Constitucionalidad que debería dar soluciones a los problemas jurídicos y no resolver los problemas de los funcionarios públicos para que satisfagan sus intereses y lleguen al poder por amenazas e intereses sórdidos.

Somos el reflejo de una república romana donde solo los nobles se volvían más ricos y la clase baja cada vez más pobre, condenada a vivir en la pobreza y la desigualdad. Si no conocemos nuestro trasfondo histórico para entender por qué a pesar de las diversas luchas sociales seguimos en una situación precaria seguiremos subsistiendo en la pobreza.

Fortalezcamos la independencia de los organismos del Estado, sobre todo para que la población y los actores políticos puedan tener una opinión libre sin ser perseguidos por el sistema de justicia. Apliquemos el pluralismo político, para no encerrarnos en ideologías erróneas, para que cuando se exprese una opinión contraria a la mayoría no tengamos miedo de sufrir persecución. Necesitamos una sociedad inclusiva, en la que el respeto y la tolerancia hacia otras ideas impere. Luchemos por nuestro presente y el futuro de las generaciones que nos siguen, para que ellos tengan el fruto de decisiones libres y una representación auténtica, y que nunca más una decisión adoptada por la elite con poder limite los derechos fundamentales de las minorías.

Luchen por sus sueños jóvenes, pero no dejen de luchar también por los sueños de las personas que no tuvieron las mismas oportunidades que ustedes. El éxito está en ayudar a otros para que ellos también lo alcancen, y así llegar a la cima juntos como país, ya que nada de eso será posible si no trabajamos en equipo.

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