Marco Tulio Trejo

mttrejopaiz@gmail.com

Soy periodista, comunicador social y un soñador creador de opinión pública, para hacer conciencia que permita mejorar los problemas sociales, económicos y políticos que nos aquejan y nos mantienen inmersos en una sociedad con pocas oportunidades de vida para las nuevas generaciones. Estoy convencido de la importancia que tiene la prensa, en el fortalecimiento de la democracia, para coadyuvar a la consolidación de un Estado de Derecho con una certeza jurídica y el lema de mi señor padre siempre fue: “la pluma no se vende, ni se alquila”.

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Si bien es cierto muchas resoluciones no nos gustan, cuando las mismas nos son desfavorables, pero para entenderlas tenemos que leer las mismas, porque se conjuga lo que aporta, como base, el ente investigador y lo que resuelve el juzgador con fundamento legal, de acuerdo a lo que le han puesto a la vista para emitir la sentencia.

Es un tema muy complejo y delicado de tratar, no siempre los administradores de justicia van a quedar bien con todo mundo, por eso es que su trabajo, debe ser apegado a la norma legal de una manera objetiva, pronta y justa.

¿Cuál es la definición de la justicia?: Es el “Principio moral que inclina a obrar y juzgar respetando la verdad y dando a cada uno lo que le corresponde” y por eso los juzgadores tienen calidad de justos. Entonces con estos principios, nuestros administradores de justicia, deben pensar en la importancia de ese trabajo para que en una sociedad exista paz.

La justicia no puede darse en un solo lugar, la justicia debe ser para todos sin distinción de clase social, es un derecho humano y no puede haber paz sin justicia. En nuestra sociedad se ha tergiversado el tema, en nuestro Organismo Judicial (OJ) se ve cada caso y para mala suerte nuestra, la misma se ha parcializado y lo peor de todo politizado, lo cual causa que tengamos una sociedad enfrentada y dividida que da paso al dicho de que la justicia es solamente para los de menos recursos.

Por eso es que cuando hablamos de la justicia, el referente inmediato es un valor moral y social, pero es importante leer frases como la de Juan Pablo II que decía: “No hay paz sin justicia, no hay justicia sin perdón… y no hay perdón sin arrepentimiento”, palabras célebres y que nos dejan momentos de reflexión y meditación de lo que se vive en muchos países de Latinoamérica (Latam).

Pero este dicho, conlleva algo mucho más profundo, no es que sea solamente para los de menos recursos, lo que sucede es que los operadores de justicia, en muchos casos, han vendido hasta el alma, se han mercantilizado y lo más preocupante es que “grupos interesados” han tomado la manija de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) para hacer de los procesos un “negocio redondo”.

En los corredores del palacio de justicia se pueden observar y escuchar personas tranzando con los casos, los trabajadores de los juzgados salen a decirle, tanto a defensores como acusadores, que el juez pide una cantidad de dinero por decretar falta de mérito y que ellos pueden conseguir esta resolución si les dan Q5 mil. En muchos casos los juzgadores ni enterados que “vendieron” su nombre, pero como no leen lo que firman, los involucran en actos de corrupción.

Por muchos años, un par de décadas hemos escuchado que supuestamente la ex magistrada Blanca Stalling, convicta por casos de corrupción, ha sido la operadora de “grupos políticos” y que, con sus influencias, por el cargo que ostentaba, lograba quitar los hechos imputados de x o y persona. Esto me hace recordar una canción del famoso cantante Wilfrido Vargas: “por la plata baila el mono”.

Incluso hemos escuchado audios que demuestran que ella coaccionó a un juzgador para que, eximiera a su hijo de un proceso judicial, según artículo del medio internacional Infobae: “La jueza de Guatemala que estuvo arrestada por corrupción y ahora lidera su venganza desde la Corte Suprema”.

“Otto Fernando Molina Stalling, acusado de recibir comisiones ilegales en un esquema de corrupción en el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social. Stalling fue arrestada el 8 de febrero de 2017 y enviada a prisión preventiva un día después”. La exmagistrada salió libre en agosto de 2018 luego de negociar su libertad con una jueza suplente. Finalmente, en 2022, un juez que había sido investigado por prevaricato cerró el caso y para colmo de males recibió Q6 millones de indemnización.

Otro fenómeno que ha ocurrido es que la justicia ha sido “ideologizada”, si eres de izquierda o derecha resuelvo a tu favor, incluso se conocen personajes que tienen motes sobre estos temas, situación que debe cambiar si queremos que Guatemala tenga certeza jurídica, porque en estos momentos adolecemos de esta situación que afecta en todo sentido a la nación.

Por eso es muy importante, que la recién nombrada magistratura 2023-2024, encabezada por el magistrado Óscar Ruperto Cruz Oliva, venga a demostrar que pueden trabajar apegados a las leyes vigentes de nuestro ordenamiento jurídico y que empiecen a cambiar la mala imagen institucional y recobrar credibilidad de un Organismo del Estado que ha sido manoseado por “politiqueros corruptos”.

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