El tema de la vacunación es una de las mejores muestras de la incapacidad de nuestras autoridades. Foto La Hora. Archivo.

 

El tema de la vacunación es una de las mejores muestras de la incapacidad de nuestras autoridades que solo muestran eficiencia únicamente cuando hay intereses turbios de por medio. Ahora publicamos la investigación realizada por un médico para determinar el tipo de inmunización que se está utilizando gracias al último donativo y el resultado es la corroboración del descuido del sistema de salud. Se está aplicando una vacuna que fue superada ya hace algún tiempo, porque en el mundo ha avanzado la investigación y se han ido produciendo nuevas para tratar las distintas variantes del virus que se van generando.

Por supuesto que cuando surgen nuevas vacunas dejan de emplear las versiones anteriores y las donaciones que se hacen son precisamente de las sobrantes. Como Guatemala no mueve un dedo para adquirir las mejores vacunas, no queda otro remedio y se depende de la caridad ajena, aunque la misma se muestre con productos que no funcionan frente a las nuevas modalidades que ha adquirido el virus, pero realmente el tema ya no es noticia, aunque sí resulta importante para evidenciar la incapacidad absoluta para enfrentar la pandemia.

Somos de los países del mundo con mayor cantidad de población no vacunada puesto que nunca hubo un esfuerzo por llevar la protección a todos los rincones del país y a ello se sumó la conspiración antivacuna, algunas veces promovida por supuestos guías religiosos, sin que hubiera ninguna intención oficial de proporcionar información científica presentada en forma sencilla para información de la ciudadanía.

El único gran esfuerzo que se hizo fue el de la compra de la vacuna Sputnik V que produjeron los rusos y que no recibió nunca la aprobación de las autoridades sanitarias a nivel mundial. Pero el millonario negocio nunca fue investigado por el flamante Ministerio Público que trata a Giammattei y su gente con notorio guante de seda. Dependimos básicamente de la caridad mundial y fueron muchos países los que donaron enormes cantidades de vacunas, entre ellos Estados Unidos, país al que se cuestiona por “entrometerse con la soberanía nacional” por el simple hecho de que señala a los pícaros y corruptos del país.

La conclusión del médico que hizo el estudio sobre las vacunas existentes es que para quienes no tienen oportunidad de obtener las últimas vacunas de refuerzo en el extranjero, vale la pena ponerse la que no está totalmente actualizada. Y así es nuestro sistema de salud, conformista con las sobras, sin pensar en lo óptimo para la gente porque ese tipo de detalles no preocupan a las autoridades.

Redacción La Hora

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