Emilio Matta

emiliomattasaravia@gmail.com

Esposo y padre. Licenciado en Administración de Empresas de la Universidad Francisco Marroquín, MBA de la Universidad Adolfo Ibáñez de Chile, Certificado en Métodos de Pronósticos por Florida International University. 24 años de trayectoria profesional en las áreas de Operaciones, Logística y Finanzas en empresas industriales, comerciales y de servicios, empresario y columnista en La Hora.

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Emilio Matta Saravia
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No causó ninguna sorpresa la designación de Consuelo Porras como fiscal general por otros cuatro años el pasado lunes, dada la relación que mantiene con el presidente y su círculo más cercano, incluyendo al Centro del Gobierno.  El show mediático de transmitir las “entrevistas” a los candidatos al puesto no demuestra transparencia debido a que el gobernante no tiene ninguna intención de rendir cuentas.  Verbigracia, ABSOLUTAMENTE TODO lo que involucró la negociación y compra de las vacunas rusas Sputnik V, las cuales nos costaron a los guatemaltecos más de 400 millones de dólares.

El presidente Giammattei no sabe lo que significa la cuentadancia.

Previo a la designación de Porras, la maquinaria mediática de la fiscal y del presidente, encabezada por un montón de plumas que se venden al mejor postor y seguida por otro tanto de netcenters, dio rienda suelta a publicitar los supuestos “logros” de la fiscal en su más que dudosa gestión (reducir la mora de casos a base de desestimar procesos no puede considerarse un logro) y, de paso, aprovecharon también para atacar a los enemigos del régimen, ahora prestigiosos miembros de la lista que el señor zope va a elaborar, muy probablemente para dar inicio a la operación pavo real 2.  Es para lo muy poco que sí tiene habilidad el señor zope.

Tampoco fue motivo de extrañeza el descarado fraude ocurrido el sábado en las elecciones a Rector de la Universidad de San Carlos de Guatemala.  Estaba cantado desde que inició el proceso.  Si llamó la atención, sin embargo, el amplio despliegue de un grupo de individuos de seguridad “privada” que únicamente permitieron el ingreso a quienes estaban apalabrados para consumar el fraude de marras.  No hubo acción legal capaz de detenerlo, siendo la Corte de Constitucionalidad el último valladar (el líbero, como se le conoce en el fútbol).

La lista de cargos que faltan por nombrar o mantener al presidente este año es larga; destacan, sin embargo, el de Contralor General y el de presidente del Banco de Guatemala.  Para el primero, se nombrará a quien le resulte más cómodo (los Contralores incómodos nunca han existido).  Para el segundo, se dará continuidad al lambiscón que le provee la información a su “gusto” al gobernante para que pueda alardear sus “logros” en redes sociales y por todo el país.

Lo que sucederá en las elecciones generales del 2023 tampoco debe sorprender.  El Tribunal Supremo Electoral será el primer valladar, negando la participación a candidatos no alineados que tengan alguna posibilidad, como la hija del general.  Sí le permitirá participar a Sandra Torres con vistas a que reste votos al MLP y, con suerte, llegue a la segunda vuelta para ser derrotada en esta instancia por su contrincante.  Por último, es obvio que el actual presidente hará todo lo posible y se jugará todas sus cartas para buscar la reelección, contando con que SU Tribunal Supremo Electoral no le va a negar la inscripción como candidato y SU Corte de Constitucionalidad denegará cualquier acción legal en contra de su candidatura.  No debemos descartar que SU Ministerio Público perseguirá penalmente a sus adversarios y opositores cuando lo solicite.

Como escribí hace algunas semanas, todo es parte de un plan, muy claro, cuyo principal objetivo es consolidar al presidente en el poder por lo menos cuatro años más.  Si usted, estimado lector, no logra ver que estamos parados al borde de un precipicio al que se le conoce como DICTADURA, lamento informarle que es ciego.

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