Edith González

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Nací a mediados del siglo XX en la capital, me gradué de maestra y licenciada en educación. He trabajado en la docencia y como promotora cultural, por influencia de mi esposo me gradué de periodista. Escribo desde los años ¨90 temas de la vida diaria. Tengo 2 hijos, me gusta conocer, el pepián, la marimba, y las tradiciones de mi país.

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Edith González

“En los negocios no existen los amigos: no hay más que clientes”.

(Alejandro Dumas)

Cuatro escenarios vivimos en estos tiempos los guatemaltecos y estos no parecen desaparecer del día a día sino por el contrario se van quedando mes a mes y preocupa que nuevas emergencias se presenten en los siguientes tiempos.

Primer escenario: el coronavirus, que ahora “tiene un aliado”, el ómicron que de repente estaba en octubre del 2021 y de repente ya no en diciembre del 2021. ¡Ah! sí ya llegó en enero del 22 al país y según los expertos tiene capacidad de enfermar a niños, jóvenes, adultos, personas de la tercera edad. Y por supuesto a personal de salud.

Segundo escenario: las lluvias que ya dejan daños en varias partes del país y poco o nada ha hecho el gobierno por llevar ayuda a las áreas afectadas en especial en las zonas del altiplano y las costas. Y menos por solventar este añejo problema.

Tercer escenario: los conflictos sociales que llegan de repente y se quedan por semanas afectando a la población que trabaja para lograr el sustento diario, pero igualmente el gobierno permite el bloqueo de carretas. Una madre que estaba siendo trasladada a un hospital para atención de parto, murió porque no dejaron los manifestantes que la ambulancia siguiera su ruta. Ni hablar de las pérdidas económicas.

Y cuarto escenario: la violencia que sigue desangrando a nuestro país. En ciudades, poblaciones, carreteras, calles o avenidas los criminales hacen lo que quieren. En Villa Nueva a plena luz del día, las pandillas de mareros se matan a balazos y dejan civiles   muertos o heridos a su paso.

Agreguemos a este siniestro panorama la destrucción de carreteras. La falta de personal y medicinas para la atención primaria de los guatemaltecos en cualquier parte del territorio nacional.

Un detalle que no hay que dejar en el tintero es la firma del contrato para que una recién creada empresa ferrocarrilera mexicana, fundada hace 4 años, se haga carga del reinicio de los ferrocarriles guatemaltecos, principiando con una ruta que arranca en la frontera con México y llega a poblaciones fronterizas del lado guatemalteco. Este tren será de carga. Una buena noticia dentro de todo.

Digamos que estos problemas se pueden resolver… la pregunta es: ¿para cuándo? Y es que un mal endémico en el país a causa de una enorme burocracia es que todo lo arreglamos para mañana, pero los “mañanas” no pasan y el problema ahora es más grande.

No podemos negar que el guatemalteco es aguantador y quizás esa sea la causa que los que ahora están “arriba” se la juegan.  A año y medio de las próximas elecciones ya vienen otros que seguramente utilizarán la filosofía de que “ya vendrán otros…”.

Y la invisible cadenita de que “ya vendrán otros…” tiene a Guatemala en el limbo de la esperanza… o ya ni eso nos queda y ellos los de “arriba” continuarán c

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