Por Margarita Girón
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*Alicia migró en mayo junto a su hijo de 10 años, decidió separarse temporalmente de su esposo y su hija menor ante las condiciones de inseguridad que les impidió permanecer en su comunidad, pues según relató, su vida corría peligro.

La guatemalteca relató a La Hora Voz del Migrante que en el municipio de Salamá, tenía en familia una tienda de abarrotes y una venta de comida con la que generaban ingresos para su sobrevivencia, pero debido a que fueron víctimas de extorsión y el negocio no les permitía pagar los Q2 mil que les exigían los extorsionistas, decidieron buscar en Estados Unidos una nueva oportunidad, aunque eso significara separarse, ya que debido a la cantidad de dinero requerida para el viaje no podían emigrar todos juntos.

Alicia fue detenida por la Patrulla Fronteriza junto a su hijo, diez días después de salir de Guatemala, luego permaneció dos días detenida para luego ser liberada.

Tras su liberación, Alicia empezó a vivir un “martirio” como ella lo calificó, pues fue trasladada a una casa en donde su hijo permanecía encerrado y para terminar de pagar el viaje, trabajó por largas jornadas junto a otras migrantes centroamericanas que llegaron con ella a Estados Unidos.

Durante el mes de junio, la desesperación de Alicia creció, pues según escuchó la encargada de la casa en donde trabajaba buscaba explotarlas sexualmente y procuró la manera de salir y buscar un lugar seguro para ella y su hijo.

“Mi cita en migración es el otro año, pero yo no quería ver a mi hijo sufrir por estar solo y encerrado, por eso estaba considerando enviarlo de vuelta a Guatemala, incluso intenté hablar al Consulado de Guatemala para ver si me ayudaban pero nunca me respondieron”, dijo Alicia.

Luego de varios días, según el relato de Alicia, logró conseguir otro trabajo y vivienda en la casa de una salvadoreña en donde encontró una opción para ella y su hijo.

Aun así quería que su hijo retornara a Guatemala, mientras debía continuar trabajando para pagar las deudas que adquirió con el viaje, pues el negocio seguía siendo afectado por la extorsión. Alicia estaba triste, pues el “sueño americano” no era como se había imaginado y aunque tenía trabajo, extrañaba a su familia en Guatemala.

“Mi cita en migración es el otro año, pero yo no quería ver a mi hijo sufrir por estar solo y encerrado”

Alicia, migrante

UN DIFÍCIL CAMINO PARA REUNIR A LA FAMILIA

La Hora Voz del Migrante contactó a *María, hermana de Alicia, quien indicó que el 18 de julio viajaría *Marco (esposo de Alicia), junto a su hija menor, para reunirse con su esposa y su hijo en Estados Unidos.

De acuerdo con María, la preocupación era mayor, pues debido a las políticas migratorias vigentes en Estados Unidos y México, llegar a suelo estadounidense no sería tan sencillo.

Según datos del Instituto Guatemalteco de Migración (IGM), entre el 1 de junio y el 30 de julio, 12 mil 936 guatemaltecos fueron deportados desde México, un 43 por ciento de los 30 mil 034 que han sido deportados del país vecino durante el 2019.

Para fortuna de Marco, consiguió llegar a Estados Unidos junto a su hija en donde se entregó a las autoridades migratorias para explicar su situación. Después de 5 días y al haber hablado vía telefónica una vez con su esposo y su hija la preocupación de Alicia al no saber nada de su familia creció y buscó por todo medio saber de ellos, afortunadamente Marco y su hija fueron liberados y su proceso de asilo se encuentra en trámite.

Aunque no saben qué pasará luego que Guatemala firmó un Acuerdo de Tercer País Seguro con Estados Unidos, Alicia y Marco se reencontraron en Houston durante los primeros días de agosto.

En un video que la familia envió a La Hora Voz del Migrante, Alicia, entre lágrimas abraza fuerte a su hija y su esposo quien junto a su hijo también compartían un abrazo al reencontrarse luego de casi 3 meses de no estar juntos.

Marco describió su experiencia migratoria como “un infierno que no le desea a nadie” y aunque lleva puesto un grillete, ahora estar cerca de su familia les da la esperanza de iniciar de cero, pese a la incertidumbre que existe en torno a los convenios firmados por ambos países.

Durante los primeros 9 meses del año fiscal 2019 estadounidense, 235 mil 638 guatemaltecos fueron detenidos por las autoridades de la patrulla fronteriza en Estados Unidos, dentro de ellos, Alicia y su hijo, quienes ahora en compañía de su esposo y su hija menor, buscan una nueva oportunidad.

*Por seguridad y a solicitud de la familia, los nombres reales fueron cambiados.

“Un infierno que no le desea a nadie”

Marco, migrante

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