Por CHRISTIAN GUTIÉRREZ
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Felipe Gómez Alonzo, de 8 años y Jakelin Caal de 7, son los nombres de los dos niños guatemaltecos fallecidos en el último mes bajo custodia de autoridades migratorias de Estados Unidos, luego de ser detenidos junto a sus padres. Ambos casos reflejan el drama que vive la niñez guatemalteca, quienes también migran junto a sus familias en la búsqueda de un futuro mejor.
El menor de edad guatemalteco fallecido en Nochebuena fue identificado como Felipe Gómez Alonzo, según la agencia de noticias AP.
Felipe murió en Alamogordo, Nuevo México, cuando otros niños recibían regalos en Nochebuena; mientras que Jakelin falleció durante los primeros días de diciembre. Ambas muertes se registraron bajo la custodia de la Oficina de Protección Fronteriza y Aduanas de Estados Unidos (CBP).
La CBP dijo en un comunicado que un agente notó que el niño –Felipe– tenía tos y “ojos vidriosos” como a las 9 de la mañana del lunes, posteriormente fue hospitalizado dos veces y murió.
La familia de Felipe, quien es originaria de Nentón, Huehuetenango, esperará que les sea entregado el cuerpo del niño para ser enterrado en su municipio, lugar del cual salió junto a su papá en busca del “Sueño Americano”.
NIÑEZ MIGRA DESDE NENTÓN
El departamento de Huehuetenango registra 793 niñas y niños retornados sin acompañamiento de enero a septiembre de 2018, según la Iniciativa de Gestión de Información de Movilidad Humana en el Triángulo Norte (NTMI).
El municipio de Nentón es el séptimo de Huehuetenango con flujos migratorios, ya que registró 79 niños retornados sin acompañamiento en el mismo período, según los datos de NTMI.
Además, Guatemala es el país que registra la mayor cantidad de niños y niñas detenidos por las autoridades migratorias de los Estados Unidos durante el año fiscal 2017-2018. La cifra corresponde a menores de edad que viajan sin acompañamiento y la estadística supera a países como El Salvador y Honduras.
Son 22 mil 327 niños que se han retenido sin acompañamiento, procedentes de Guatemala, del 1 de octubre de 2017 al 30 de septiembre de 2018, según el año fiscal del país norteamericano.
En cuanto a San Antonio Secortez en Raxruhá, Alta Verapaz, comunidad originaria de la familia de Jakelin, también refleja, según una visita reciente que realizó la agencia de noticias AP, ser una población con poco acceso a las necesidades básicas, lo cual se convierte en motor para buscar la migración.
REACCIONES
El congresista demócrata, Joaquín Castro, a través de un comunicado expresó que «con dos muertes que conocemos sólo en las últimas semanas, el Congreso seguirá presionando hasta que obtengamos respuestas a todas nuestras preguntas».
Por su parte, la antropóloga, Aracely Martínez, indicó que el interés del Estado siempre debe ser con la niñez, sin importar la situación migratoria, ya que lo primordial es el bienestar de la niñez.
En relación con el caso de Jakelin Caal, la antropóloga mencionó que queda claro que la aldea en donde vive su familia está desprovista de servicios y que el Estado no está presente, siendo factores que provocan migración irregular.
“El Estado tiene mucho que decir, tenemos que considerar que son áreas de mucha migración y desplazamiento, porque no hay condiciones de vida digna”, indicó Martínez.
Por último, añadió que no hay que olvidar que Nentón, lugar del cual era originario Felipe, es un área de mucho flujo migratorio transfronterizo, ya que buscan llegar a trabajar durante esta época al estado de Chiapas, México, en fincas de café para conseguir ingresos que les permitan tener una oportunidad en el ciclo escolar del próximo año.