POR MARIELA CASTAÑÓN
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Silvia Mansilla es una de las 300 viudas que registra la Policía Nacional Civil (PNC) en casi 20 años; sus tres hijos también son parte de los 611 niños y niñas en orfandad. La joven perdió a su esposo en el año 2009 y su vida está llena de desafíos, no solo porque debe asumir un doble rol, sino también porque debe trabajar arduamente para sacar adelante a su familia.
Mansilla es madre de una adolescente de 14 años y de dos niños de 10 y 9 años. Cuando perdió a su esposo, en abril de 2009 en un enfrentamiento armado, sus hijos tenían entre 1 a 6 años.
La entrevistada relató que tras la muerte de su pareja, Roberto de Jesús Antonio Amador, su vida ha sido difícil, no solo por la ausencia física de su cónyuge, a quien recuerda como un esposo “cariñoso” y detallista.
“Mi vida cambió cuando él murió. Dio un giro completo, mis hijos estaban pequeños. Ha sido durísimo. Si no hubiera sido por el apoyo de mi mamá, no sé dónde estuviera. Afrontar la vida sin él, a pesar de que nos veíamos cada 15 días, fue horrible, el niño pequeño no recuerda a su papá, el otro más o menos. La única que tiene recuerdos es la nena”, lamentó Mansilla.
Por otro lado, la viuda explicó que aunque ha sufrido padecimientos en su salud, pues perdió la vista en un ojo y tuvo un accidente, trabaja arduamente para sacar adelante a sus niños.
“Quizás por todas las presiones, yo colapsé, me dio una parálisis facial, se me inflamó el nervio óptico y perdí la vista en el ojo derecho. En la noche vengo a ver a mis hijos, a revisar tareas. En algunas ocasiones me he acostado a las 2 de la mañana y al otro día me levanto a las 5 cansadísima, pero no me arrepiento de lo que hago. Ellos son niños de bien, son responsables”, indicó.
La afectada refirió que su salario es insuficiente para cubrir aproximadamente Q300 por la formación académica de cada niño, Q3 mil en alimentación, Q1 mil 400 en el pago de servicios, hasta Q90 semanales por 6 toneles de agua, Q180 semanales en sus alimentos y Q75 en pasajes, entre otros gastos.
BECAS O FACILIDADES
Mansilla es parte de las 300 viudas de policías y sus niños están registrados entre los 611 menores de edad sin padre, en la PNC.
La viuda destacó que la forma como la PNC podría apoyarle es a través de becas deportivas para sus hijos, una cooperativa de ahorro o la facilidad para adquirir una casa, pues aún no ha logrado tener un espacio propio; vive con su mamá.
El director de la PNC, Nery Ramos dijo recientemente a La Hora que buscan implementar una fundación que permita crear programas integrales para las familias de los policías fallecidos en funciones.








