POR GRECIA ORTIZ
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Zulma Calderón es jefa de Supervisión Hospitalaria de la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH), y en entrevista con La Hora Departamental explicó la situación de crisis que vive el sistema hospitalario desde hace un año; asimismo indicó que la situación del Hospital General San Juan de Dios refleja lo que sucede en el interior del país.

¿Cuáles cree que son las debilidades del sistema hospitalario en el país?
El 30 de abril presentamos los resultados de un informe de monitoreo que hicimos en diez áreas prioritarias. Dentro de ellas, la parte hospitalaria y la parte de las direcciones del área de salud.
Este informe resaltó todos los hallazgos realizados en el monitoreo. Pusimos el grito en el cielo indicando que se esperaba un colapso del sistema hospitalario entre los meses de mayo y junio, y hoy lo estamos viendo de cerca por el tema del Hospital General San Juan de Dios.

¿Entonces cuáles serían las áreas más afectadas?
Siempre hemos dicho que ha habido crisis, pero ha sido en el área de medicamentos, que es una parte muy sensible. Sin embargo, ahora la crisis hospitalaria está generalizada, es casi en todos los sectores, como no hay abastecimiento de medicamentos en las bodegas y farmacias, están desabastecidos los servicios, hay falta de material médico quirúrgico, al extremo, incluso, que el área de lavandería, se está viendo afectada; no ha habido ropa esterelizada, todos los servicios están generando problemas.

¿Quiénes son los más afectados ante estos problemas?
Principalmente los pacientes, quienes son los que reciben el servicio y paralelamente a ellos, es el personal médico y de enfermería, porque tampoco pueden hacer su trabajo.
Una situación importante es que el Ministerio de Salud, ha dicho que hizo un traslado de fondos tanto al Hospital Roosevelt como al San Juan de Dios, sin embargo, cuando se hace el traslado de fondos, ya tienen un destino, y van asignados a los proveedores que se les tiene que pagar, la unidad ejecutora no es quien debería decidir a dónde va el pago, porque no se priorizan las necesidades.

¿Cómo se podría sacar a los hospitales de esta crisis?
Se dijo que habían enviado 40 auditores y un supervisor. La verdad es que nosotros visitamos el Hospital General San Juan de Dios todas las semanas desde el año pasado, hacemos un monitoreo semanal, porque desde septiembre hasta la fecha que la crisis no se ha superado. Se ha enfrentado de una forma paliativa, el Ministerio de Salud contaba con el Viceministerio de hospitales, pero ya lo desaparecieron.

Respecto al caso del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS), de pacientes que eran atendidos por la empresa Pisa ¿Desde cuándo venían dando seguimiento a esta investigación?
Aquí en la institución desde el 5 de diciembre de 2014, ahí comenzamos a conocer el caso de los pacientes renales.

¿Cómo llegaron a conocer el caso?
Fue debido a la empresa que perdió la licitación. Vinieron a interponer una denuncia y al día siguiente vino la empresa que ganó a presentar su renuncia, lo que consideraban pertinente en ese momento. Era una cuestión meramente administrativa, tomando en cuenta que la empresa que había perdido la licitación estaba llevando un proceso legal en un juzgado, en donde estaban solicitando que se hiciera la revisión de la licitación.

Luego, el 15 de enero, Pisa comenzó a atender a los pacientes y se realizaron los traslados para que la empresa los comenzará a atender; nosotros el 5 de febrero de este año hicimos la primera supervisión y una visita al lugar donde estaban siendo atendidos los pacientes.

A las 24 horas de esa supervisión presentamos las recomendaciones que se consideraron pertinentes en ese momento, se las entregamos al IGSS y a la empresa. El 27 de febrero hicimos una nueva supervisión en donde pudimos observar que todavía no se le habían dado cumplimiento a nuestras recomendaciones.

¿Cómo se considera la situación del sistema hospitalario en el interior del país?
Lo que está pasando en estos hospitales, sobretodo en el San Juan de Dios, es un reflejo de lo que pasa en el interior del país y la situación es mucho más complicada porque los pacientes siguen siendo referidos del interior a estos dos hospitales grandes, que deberían estar en óptimas condiciones, con equipo, medicinas y salubridad, para brindar atención de calidad.

“Dimos la voz de alerta indicando que se esperaba un colapso del sistema hospitalario entre los meses de mayo y junio”.
ZULMA CALDERÓN PDH

“Pusimos el grito en el cielo, indicando que se esperaba un colapso del sistema hospitalario entre los meses de mayo y junio”
ZULMA CALDERÓN PDH

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