El pasado sábado fue encontrado sin vida en su celda, Noel Beteta, autor material del asesinato de la antropologa, Myrna Mack. Foto La Hora: Fundación Myrna Mack
El pasado sábado fue encontrado sin vida en su celda, Noel Beteta, autor material del asesinato de la antropologa, Myrna Mack. Foto La Hora: Fundación Myrna Mack

El pasado sábado, el Sistema Penitenciario (SP) confirmó la muerte de Noel de Jesús Beteta Álvarez, quien fue encontrado sin vida en su celda, sin que se registren rasgos de violencia en su cuerpo.

Beteta se encontraba en la graja penal Pavón donde cumplía su condena de 30 años de prisión tras ser encontrado culpable del asesinato de la antropóloga Myrna Mack, hecho ocurrido el 11 de noviembre de 1990, convirtiéndose en uno de los primeros casos referentes a violación de derechos humanos durante el conflicto armado interno, que alcanzó sentencia firme.

Myrna Elizabeth Mack Chang, es la fundadora de la Asociación para el Avance de las Ciencias Sociales de Guatemala (Avancso), entidad que se especializó en analizar y dar a concoer violaciones contra población campesina e indígenas del país que fue desarraigada a consecuencia del conflicto.

Noel Beteta fallece en Pavón tras años de condena por el asesinato de Myrna Mack

Esta labor fue vista como un apoyo a la guerrilla o a entes subversivos contra el Ejercito y entidades estatales, por lo que se determinó que existió un proceso de persecución contra Mack, creyendo que esta era una amenaza para la seguridad.

El avance de sus investigaciones sobre la violencia militar, comenzó a incomodar a los poderes del momento, por lo que la tarde del 11 de septiembre de 1990, luego de que Mack saliera de la sede de Avancso —en ese entonces, en la 12 calle y 12 avenida de la zona 1—, fue interceptada por al menos dos personas quienes la apuñalaron hasta darle muerte.

En total, el cuerpo de Chang registró 27 heridas punzocortantes.

Conmemoran 30 años del asesinato de Myrna Mack

La investigación reveló que el asesinato de Mack obedeció a un plan elaborado desde el desaparecido Estado Mayor Presidencial (EMP) que consistió en seguirla, asesinarla y encubrir a los autores hasta entorpecer la investigación y provocar impunidad.

El 12 de febrero de 1993, Beteta fue capturado y vinculado a la muerte de Mack, situación que este habría confesado, y que hizo que el Tribunal Tercero de Sentencia Penal lo condenara a 5 años de prisión por el delito de lesiones graves cometidos contra Gerber Emilio Ramírez y 25 años por el asesinato de Mack Chang.

Las declaraciones de Beteta, llevaron al procesamiento de otros tres militares, miembros del EMP, Edgar Augusto Godoy Gaitán, Juan Valencia Osorio y Juan Guillermo Oliva Carrera, a quienes se les señaló de ser los autores intelectuales del asesinato.

En 2002, los tres enfrentaron juicio, pero solo Valencia Osorio es condenado, los demás fueron absueltos.

Beteta también surge en la investigación por la muerte del agente José Miguel Mérida, ya que fue este quien mantuvo su nombre en las indagaciones, cuando se descubrió que la muerte de Mack no fue un simple asalto como lo aseguraban las autoridades de turno.

En otras palabras, el testimonio de Mérida fue clave para hallar la culpabilidad de Beteta. Esta investigación hizo que el 5 de agosto de 1991 fuera ejecutado extrajudicialmente.

A más de 30 años de los dos crímenes, Beteta continuaba en prisión cuando fue encontrado sin vida.

 

Sergio Osegueda
Periodista con experiencia de 17 años. Apasionado por las tradiciones de nuestro país.
Artículo anteriorMujeres exigen que el Estado reconozca su aporte económico a través de una Ley en el marco del 8M
Artículo siguienteEn los últimos 5 años, el robo de motocicletas aumentó un 74% en la ciudad capital