
El Juzgado de Extinción de Dominio lleva a cabo el juicio en el que el Ministerio Público (MP) busca que una finca ubicada en el kilómetro 41 de la ruta Interamericana pase a manos del Estado y que, de forma definitiva, se declare la extinción de dominio sobre el inmueble. Actualmente, en el lugar funciona la Unidad de Capacitación del ente investigador (Unicap).
En este caso, el juez Delmar González decretó la rebeldía de Jorge Luis Meléndez Paredes, alias “El Señor de los Caballos”, luego de que no compareciera a las citaciones realizadas por el juzgado, tanto para el inicio de este debate como cuando se decretó la inmovilización del inmueble.
Ante esta situación, el juzgado solicitó la presencia del Instituto de la Defensa Pública Penal para que asumiera la defensa, ante la ausencia de una persona que reclamara la propiedad.
Sin embargo, en la última audiencia realizada, familiares de Meléndez se presentaron ante el juzgado y señalaron que, a través de los medios de comunicación, conocieron de la acción que se pretende llevar a cabo.
Aunque no se ha informado qué relación familiar tienen las personas que acudieron con Meléndez, estas aseguraron al juez que cuentan con la documentación necesaria para asumir la defensa del bien.
La finca, ubicada en Santo Domingo Xenacoj, Sacatepéquez, es un complejo que durante muchos años funcionó como criadero de caballos pura sangre. Según las valuaciones del MP, en 2016, cuando se inició el proceso para trasladar el bien a la administración de la Senabed, el inmueble tenía un valor de Q16 millones 418 mil 908 con 42 centavos.
La propiedad tiene una extensión de 10 mil 724.54 metros cuadrados y originalmente era conocida como “Rancho Marifer”.
Se cree que Meléndez pudo haber sido asesinado en 2011, en algún sector de Izabal, posiblemente a manos de Los Zetas, como consecuencia de la rivalidad que estos mantenían con el grupo liderado por Ponce en aquellos años. Por ello, existe la posibilidad de que esté enterrado en una finca de ese departamento.
Por esta razón, se consideraba que no había nadie que pudiera reclamar formalmente la propiedad, hasta ahora, con la aparición de estos familiares. Se espera que en la próxima audiencia se determine si podrán formar parte del juicio y, con ello, establecer el futuro del inmueble.







