Presidente Arévalo pide a la CC ordenar las interpelaciones para evitar la paralización del Ejecutivo

Kenneth Jordan

El presidente Bernardo Arévalo dio a conocer un amparo interpuesto ante la Corte de Constitucionalidad (CC) para solicitar que las interpelaciones promovidas contra su gabinete se desarrollen de forma coordinada y sucesiva, al considerar que la programación simultánea de los juicios políticos constituye un uso abusivo de ese mecanismo y pone en riesgo el funcionamiento del Organismo Ejecutivo.

Las declaraciones del mandatario surgen luego de que la bancada Unidad Nacional de la Esperanza (UNE) presentara solicitudes de interpelación contra los 14 ministros del gabinete.

La subjefa del bloque, Teresita de León, promovió las peticiones, mientras que el jefe de bancada, José Inés Castillo, solicitó además el juicio político contra la ministra de Ambiente y Recursos Naturales, Patricia Orantes. A estas acciones se suman solicitudes individuales presentadas por otros diputados contra funcionarios del Ejecutivo.

Arévalo sostuvo que las interpelaciones son una herramienta legítima dentro del sistema democrático, pero afirmó que en este caso se está desvirtuando su propósito.

“Las interpelaciones son un recurso establecido legalmente para afirmar los controles en un sistema democrático. El sistema de controles cruzados está siendo abusado y pervertido en un intento de utilizarlo para hostigar al Gobierno y obstaculizar su funcionamiento”, afirmó.

El mandatario señaló que la solicitud simultánea para interpelar a 13 de los 14 ministros —debido a que el titular del Ministerio de Desarrollo Social, Abelardo Pinto, ya enfrenta un juicio político— evidencia, a su criterio, un uso político del mecanismo.

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“Eso evidencia la poca seriedad de la acción política que está detrás y que nosotros denunciamos, porque la interpelación es la expresión de una de las más altas funciones que tiene el Congreso para debatir los asuntos públicos y cuestionar asuntos de política pública; no debe ser utilizada politiqueramente”, indicó.

El gobernante aclaró que el recurso presentado ante la CC no pretende impedir las interpelaciones, sino ordenar la forma en que estas se desarrollan para evitar que interfieran con las funciones del Ejecutivo.

“Nuestra solicitud ante la Corte de Constitucionalidad es que la implementación de este derecho, porque no estamos negando el derecho a la interpelación, no estamos impidiendo las interpelaciones, estamos solicitando que las interpelaciones se lleven a cabo de manera coordinada, organizada y sucesiva para que no se conviertan en la trampa en la que la quieren convertir para paralizar el Gobierno”, expresó.

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Arévalo explicó que, si todas las interpelaciones son calendarizadas al mismo tiempo, los ministros quedarían obligados a asistir cada jueves al Congreso de la República, aunque su turno para ser interrogados se encuentre semanas o meses después, además de quedar impedidos para realizar viajes oficiales al extranjero.

“Imagínense ustedes tener 13 ministros, 14 ministros, porque el otro ya está ahorita en interpelación, que no pueden viajar a cumplir compromisos internacionales, porque no pueden salir del país durante ese tiempo y tienen que estar todos los jueves presentes en el Congreso de la República, independientemente de que su interpelación sea la número 15”, señaló.

El presidente sostuvo que esta situación convierte un instrumento de fiscalización en un mecanismo de presión política.

“Es sencillamente la utilización de herramientas que son valiosas en una democracia para convertirlas en herramientas de hostigamiento, banalizarlas y pervertirlas de su sentido original”, agregó.

HORAS PERDIDAS POR CITACIONES

Tras una conferencia de prensa, Arévalo hizo mención del tiempo invertido tanto en las interpelaciones que se planean realizar, así como las citaciones en el Congreso de República, por «temas de una misma pregunta». Este presentó un calculo rápido, indicando que los ministros y personal de gobierno usan 12 mil 840 horas de trabajo institucional ó 1 mil 600 jornadas laborales.

«Muchas de estas cosas podrían resolverse si se coordinaran para que los distintos diputados que quieren hablar de algo pues lo hicieran de manera concertada, pero no a veces de la misma pregunta se la hacen a un ministro», expresó el mandatario.

Así mismo hizo referencia que esto puede afectar a la propia ejecución de los ministerios, no solo de manera administrativa, sino también de acciones como visitas diplomáticas o reuniones de negociaciones en el extranjero, esto al quedar cada funcionario arraigado a la espera de sus interpelaciones.